Tag Archives: Pardón de Meana

“El Pardón de Meana”, historia de un publicación (y II)

En el artículo anterior de esta parte II, tratamos de explicar a nuestros seguidores cómo un libro pudo llegar a ver la luz gracias al tesón indestructible de Luis Meana, En esta segunda parte trataré de explicar el grueso del libro, que sin duda es la parte técnica que interesará a los aficionados del montaje y a los seguidores de los materiales de montar clásicos y no pueden despegarse de las plumas de los gallos de León.

El índice de esta obra trata de exponer de forma esquemática la estructura de un libro que, una vez iniciada su parte técnica, es un álbum de fichas de montaje con altísimo valor para el lector-montador. Y es que el detalle de las fotos y sus explicaciones son la llave de oro para lograr una caja de Pardones de Meana que sean la envidia de las orillas y reuniones de pescadores, siempre celosos de sus montajes… ¡y de los ajenos!

Trataré este artículo desde la Parte Cuarta del libro: “El Pardón de Meana” que aunque parece una obviedad el título, tiene su intríngulis, porque son conocimientos básicos que muchos se creen que saben, pero no… Es como leerse el manual del usuario de un nuevo teléfono móvil (celular), que todos tenemos uno, pero cada modelo tiene sus manejo que lo diferencia y conocerlo todo de él nos ayuda a sacar partido al nuevo aparatito. Pues bien, este capítulo tiene los siguientes apartados: “Origen”, “Evolución”, “Características”, “Por qué Pardón de Meana” y, atención, “Manejo en acción de pesca”, ¡Casi nada! Ya solo esta breve sección, merece un tratamiento aparte.

A partir de la Parte Quinta del libro, comienzan las fichas de montaje. Fichas hipercompletas y con un alto contenido en información “secreta” porque nos explica qué pluma, cuántas usar y cómo. Además de otros materiales complementarios que ayudarán a completar magistralmente cada uno de los modelos derivados del original Pardón de Meana, ya que todas las fichas de montaje son dedicadas a los diferentes diferentes estadios que pueden darse en la metamorfosis de un Pardón o en los variantes naturales que un montador pude generar: ninfas, emergentes, ahogadas, secas, Ignitas, Olivas, mosca de mayo, etc, etc, etc…. Así hasta 26 montajes específicos cuyo montaje de origen es el Pardón de Meana. Un auténtico trabajo de investigación, que como casi todo lo español pasa inadvertido o se pretende ningunear con la competencia extrajera (sin merecer ninguna) pero que en cualquier otro lugar lo hubieran convertido en algo inequívocamente exclusivo y único.

Como copiar el extenso índice que Luis Meana nos dedica de su cosecha de investigación, aporto foto por aquello de que una imagen vale más que mil palabras (sobre todo si las tienes que escribir).

Con todo esto aporto mi conclusión como editor: el libro tiene una magnifica hecgura por la composición y fabricación. La calidad del papel utilizado y el método utilizado en su impresión, lo posiciona en una obra de gran calidad que desde luego se traslada al lector. La encuadernación en tapa dura  al cromo y plastificado mate, le aporta un tacto sedoso que hace amable el tratarlo; y la sobre cubierta clona la imagen de portada, que en las solapas complementa la información con una breve sinopsis en la delantera y una biografía del autor en la trasera.

Sólo pondré un “pero”, y tan subjetivo que si se quiere no se debe tener en cuenta. La diagramación de los interiores de las fichas, quedan sutilmente desequilibradas al dejar las fotos en los bordes externos a sangre (término que define cuando una fotografía impresa es cortada y queda rematada por el borde del corte del papel), mientras que por el margen de interior lo han dejado con blanco. Excepto esta pequeña observación, el libro se merece un espacio en las librerias de todo pescador a mosca, porque sin duda, en breve plazo detiempo se convertirá en un clasico buscado por coleccionistas amantes de libros únicos de pesca a mosca.

Con lo que sólo me resta felicitar a su autor y a todos los que han colaborado en la edición y fabricación del libro, porque como casi siempre ocurre, hay muchos profesionales detrás de una obra impresa que quedan ocultos en la sombra que la luz de una buena obra produce y que sin ellos sería imposible la labor brillante de un autor. Imprentas, maquetadores, correctores, encuadernadoras, … todos son parte de la cadena del éxito de un buen producto acabado. Todos ayudan a que una obra vaya más allá del tiempo y perdure en la memoria colectiva. ¡Felicidades a  todos!

“El Pardón de Meana”, historia de un publicación.

El Pardón de Meana y la Pluma de Gallo de León, una publicación que llega en un momento donde las técnicas de montaje exploran nuevos caminos y que pretende recuperar un terreno perdido a causa de los nuevos materiales que surgen con ansias de copar mercado y crear historia.

¡Las vueltas que da la vida! Hace algo mas de un año, mi buen amigo Luis Meana trajo hasta mí el texto que hoy ve la luz con las ganas de que publicáramos este título en la colección de A Mosca. Entonces había una serie de conversaciones muy avanzadas para publicarlo con una editorial inglesa, pendiente de algunos juicios provenientes de expertos americanos. Y como en muchas veces ocurre, un comentario desafortunado, queremos suponer que sin malicia, mandó al traste todo el proyecto y la ilusión de su autor. Uno de esos expertos dijo que ese libro no tenía sentido en el mundo anglosajón, pues tenían artificiales de factoría similar y que ellos ya tenían sus gallos para hacerlo. ¡Cómo siento que la ignorancia pueda a veces doblar el destino de muchas cosas buenas!

El proyecto que pretendimos entonces lanzarlo en España y Estados Unidos, publicando una edición bilingüe, se vio abandonado, porque a pesar de haber tratado de que la Junta de Castilla y León, a través de su Concejalía de Cultura hubiese subvencionado al menos una parte del proyecto, ya que sin duda se trataba de una embajada sin igual para dicha comunidad autónoma, no vio la luz por motivos económicos.

Pero los que somos padres de familia, sabemos qué es luchar por un hijo, y un libro -esto lo saben bien quien haya escrito alguno-, es lo más parecido a un hijo, lo que pasa que cuesta más de todo: intelecto, esfuerzo, tiempo, tesón, dinero,… ¡Pero todo merece la pena cuando de un hijo “único” se trata! Y Luis ha demostrado ser un padrazo. Después del varapalo recibido, se empeñó en hacer de su criatura una obra propia y exclusiva. Le dio forma e inyectó en el su ADN, porque si algo tiene este libro es la creación de una artificial con un patrón único que ha dado la vuelta al mundo, pasando por España…

Que levante el dedo el mosquero que no haya tenido entre sus manos un Pardón de Meana… Que levante la mano el mosquero que no haya intentado montar un Pardón de Meana… Que levante la mano el mosquero que no haya tenido un día inolvidable enfundado en sus vadeadores y sacando truchas en una corriente de marzo o abril. Y es que al final, de una forma u otra, todos somos de Luis Meana, porque también hemos gozado de su criatura. Y si algo envidio de los seres humanos que han podido hacerlo, es trascender en la vida propia y en la de los demás. Luis Meana, señores, lo ha hecho con todos nosotros.

El libro cuenta la historia que muchos desconocen y que a la hora de montar y pescar con una mosca, es necesario conocer el por qué  y cómo de su existencia, porque quien reconoce su espíritu, sabrá hacer mejor uso de él.  El libro comienza con un prólogo de León Links, que sin duda ha sido el gran propulsor y del libro. León es un afamado montador holandés que se enamoró de el Pardón de Meana y de los materiales con los que está montado: las plumas de gallo de león.

También se moja Luis en la introducción del libro y cuenta de forma amena la razón del libro y una breve historia de cómo se llegó hasta él. No desvelaré nada de lo que en él se cuenta, pero merece la pena leerlo, porque la historia de un creador -el que sea- es siempre interesante conocerla, porque las circunstancias de su vida y lo que motivaron a hacer lo que hizo, muestran un brillante ser humano que ahora llamamos emprendedores. Luis lo es, ¡y vaya si lo es!

Luego llegan una serie de nombres propios como Manuel Caneda, Javier Alegría, Luis Antúnez y Román García Alonso, que hablan de este patrón reconocible e imitable, que le hace exclusivo en las cajas de moscas de cualquier pescador.

La segunda parte dedica su espacio a una breve, pero suficiente, historia de la pesca a mosca, que no está demás, porque sirve de enlace para que se explique con claridad la tercera parte: La Pluma de Gallo de León que termina de dar nombre completo al título de la obra de Meana. Una parte imprescindible que a muchos nos servirá de escuela de montaje, pues muestra las diferentes plumas de gallo, sus cualidades y calidades y los colores posibles que se obtienen de él, que como todo montador sabe, son imprescindibles estas pistas para saber qué se hace sentados frente al torno nuestro de cada día.

La parte quinta: “Modelos y montajes paso a paso”, lo dejo para la parte II de este escrito, que sin duda será el grueso de este artículo especial que dedico a un libro sin igual, y que aviso a navegantes: sólo se han hecho 500 ejemplares en español y otros 500 en inglés. Ha fecha de hoy, se han vendido ya algo más de la mitad de español… ¡aquí, quién no corre vuela!

ADQUIRIR EL LIBRO