Tag Archives: Gary A. Borger

El pescador como depredador

Nos complace traer en este caso la introducción al Capítulo 5 de LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA de Gary Borger. Espero que lo disfrutes como lo hemos hcho nosotros al traspasarlo al blog.

El pescador a mosca necesita tener una estrategia de presentación, una premisa central de la que deriven las diferentes técnicas propias de la pesca a mosca, una especie de lente que focalice el esfuerzo de pesca. Para mí esa premisa fundamental es la relación predador/presa. Un sólido conocimiento de esta relación me permite integrar y coordinar todas mis técnicas de pesca y darles un sentido, un propósito, moldeándolas en un todo unificado.
La relación predador/presa es más que una serie de conocimientos, es también un patrón de comportamiento. Y contrariamente a la creencia popular, ese patrón de comportamiento no es totalmente instintivo; de hecho, la mayor parte se adquiere mediante el aprendizaje. Por ejemplo, a los leones (o a cualquier otro de los grandes gatos), hay que enseñarles a usar sus instintos aunque los lleven incorporados genéticamente. Un león criado en cautividad no tiene ni idea de cómo capturar o matar una cebra o un antílope, y a menos que sus captores le enseñen estas habilidades, moriría de inanición si fuera liberado de nuevo en la sabana.
Como pescadores a mosca podemos tener nuestros instintos predadores profundamente interiorizados, pero como el león falto de entrenamiento, no tenemos necesariamente que haber desarrollado esas habilidades depredadoras: no las necesitamos en nuestra vida diaria, de modo que no nos hemos molestado en aprenderlas.
Ejemplo práctico: Cuando te pongas a cultivar tus habilidades depredadoras recuerda que su aprendizaje requiere no sólo una comprensión intelectual del comportamiento predador, sino que también exige que las practiques cada vez que vayas a pescar.

Si quieres conocer más a fondo este libro imprescindible para el pescador a mosca, pincha en la imgen del libro y te mostrará la ficha técnica. Pero si deseas adquirirlo puedes hacerlo en tu librería habitual pidiéndolo o encargándolo y solicitandolo por el número de ISBN 9788496899254 o en la red de CDV de España, en los CDV de Argentina y en las tiendas online disponibles.

El sentido del olfato en las truchas

Desde la aparición del libro LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA la editorial ha insistido una y otra vez en que esta publicación, hoy por hoy, es la biblia de la pesca a mosca. Se trata de un amplio tratado de la pesca a mosca de la trucha escrito por Gary A. Borger donde no se queda meramente en técnicas, sino que profundiza en lo más importante: conocer la trucha, su forma de sentir y su manera de sobrevivir. Y es que el conocimiento previo de la trucha, nos hará ser mejores pescadores, porque podremos comprender su comportamiento y nosotros sabremos cómo atajar los problemas de manera más eficaz.

Las fosas nasales de los peces son unos tubos en forma de “U”, tapizados con los nervios olfativos.

El sentido del olfato en las truchas
Las fosas nasales de los peces se componen de dos tubos en forma de “U”, localizados en la parte superior del morro. Las sustancias químicas del agua que pasa a través de estos tubos (según se aprecia en la figura) son detectadas por el nervio olfativo, que es alrededor de cien veces más sensible que el de los humanos. Sensible hasta tal punto, que una vez creada la impronta del olor de las aguas donde nació, un salmón es capaz de migrar al mar, pasar varios años allí, y regresar al río de su nacimiento simplemente olfateando el camino de vuelta.
Peces como la trucha, el lucio, el bass, el macabí, el tarpón, etc., cazan guiados principalmente por la vista, porque sus presas suelen moverse demasiado rápido como para que el olfato les sea de mucha utilidad. De esta manera, para los pescadores a mosca y aquellos que emplean señuelos, el sentido del olfato de los peces no es significativo. Pero estos mismos peces pueden usar —y lo hacen— su sentido del olfato para localizar alimentos que están estacionarios o que se mueven muy lentamente. Así, el sentido del olfato puede ser muy importante para los pescadores a cebo. Cualquiera que haya pescado truchas con maíz, luciopercas con lombriz, o clavado enormes lucios con un trozo de pececillo y un flotador, es consciente de que los peces usan su sentido del olfato para encontrar comida.
Los peces también emiten olores de alarma que otros peces pueden detectar. En la pesca de especies que van en bálamos, como el bass, los participantes en las competiciones (en las que se practica el “captura y suelta”), mantienen los peces en un vivero hasta que llega el momento de abandonar esa área concreta. Devolver al agua inmediatamente un pez alarmado, alertaría a los demás del bando de que hay un peligro cerca.

Asegúrate una buena jornda gracias a saber hacer nudos de pesca

Cuando se pesca a mosca, atar los nudos bien puede ser lo que marcque la diferencia entre el éxito o el fracaso. Es importante no sólo hacer bien el nudo y empatar la línea correctamente, si no saber  seleccionar el nudo adecuado a cada situación. Malos nudos en nuestro bajo, pueden provocar perder peces y para remate… ¡una gran frustración!

Se ha dicho que la parte más débil del equipo de un pescador con mosca son los nudos. Un pez  en lucha pondrá a prueba todos los eslabones entre él y el pescador. Si uno de estos enlaces es deficiente, la línea se romperá y los peces se perderán. En este artículo dedicamos una serie de consejos universales para que nuestras técnicas y calidad de pesca sean simpre altamente seguras a la hora de posar el bajo sobre el agua y sea resistente en la clavda y lucha con el pez.

1º Antes de apretar el nudo, debemos humedecerlo con saliva o con el agua misma en que se  está pescando.Esto ayudará a que cuando se esté formando el nudo, las líneas deslicen y se asienten con mas seguridad . Pero sobre todo , también disminuye el calor provocado por la torsión de los naylon que puede debilitar el monofilamento por saturación de temperatura, haciendo que el nudo sea quebradizo y menos resistente.

2º Haga los nudos con un tirón constante y continuo. Esto se conoce como el nudo de asientos. Asegúrese de que el nudo esté apretado y seguro. Para comprobar esto, tire de la línea y el naylon para asegurarse de su fortaleza. Es mejor poner a prueba su fuerza antes de emitir en lugar de lamentar pédidas de perces, ninfas o moscas.

3º Para asegurar que el naylon del bajo está bien atado, hay opciones mejores que otras y para esto los más apropiados son el nudo de cirujano o el nudo de barril.

4º Para asegurarnos el tippet a la mosca se puede lograr fácilmente con un nudo Clinch o un bucle de Duncan.

5º Practica los nudos en casa antes de ponerlos a prueba en acción de pesca. Aprender y dominar varios tipos de nudos nos ayudará a salir del paso con varias soluciones posibles para un ,ismo problema, además más de que podremos hacerlos, por ejemplo, con poca luz, situación muy conocido por todos los mosqueros cuando ambicionamos pescar en los serenos.

6º En el libro La Presentación en la Pesca Mosca, de Gary A. Borger, en la segunda parte de éste, el capítulo 6 “El equipo lo estodo” hay una sección titulada “Los siete nudos fundamentales”. Y en El Peso de la Pesca a Mosca, de Josetxo Martínez, también tiene un capítulo con una sección dedicada  a los empalmes que explica con toda claridad cómo debe hacerse esta función paraque los bajos de línea a al cola de rata queden perfectamente empatados.  Que estos libros tan imortantes en las técnicas de pesca a mosca dediquen tanto esfuerzo y espacio a este tema, será or algo mucho más imortante de lo que nostros podemos valorar. Y sobre todo indica la importancia que tienen los nudos en la pesca a mosca.

CONCLUSIÓN: No hay mejor nudo para cualquier situación específica que la elección personal., pero para eso hay qe saber qué nudos posibles hay y cómo hacerlos. Por eso cuando se pesca a mosca se necesita  sabér de nudos pues cada circunstancia dependerá del que se debe usar. Vale la pena invertir tiempo para aprender correctamente.

Una presentación tipo… de Gary A. Borges, en la Presentación en la Pesca a Mosca.

Una de los capítulos que más interesan al descubrir el libro de La Presentación en la Pesca a Mosca, de Gary A. Borger, es el número 5 “El Pescador como predador”, cuya presentación es la siguiente:

El pescador a mosca necesita tener una estrategia de presentación, una premisa central de la que deriven las diferentes técnicas propias de la pesca a mosca, una especie de lente que focalice el esfuerzo de pesca. Para mí esa premisa fundamental es la relación predador/presa. Un sólido conocimiento de esta relación me permite integrar y coordinar todas mis técnicas de pesca y darles un sentido, un propósito, moldeándolas en un todo unificado.

La relación predador/presa es más que una serie de conocimientos, es también un patrón de comportamiento. Y contrariamente a la creencia popular, ese patrón de comportamiento no es totalmente instintivo; de hecho, la mayor parte se adquiere mediante el aprendizaje. Por ejemplo, a los leones (o a cualquier otro de los grandes gatos), hay que enseñarles a usar sus instintos aunque los lleven incorporados genéticamente. Un león criado en cautividad no tiene ni idea de cómo capturar o matar una cebra o un antílope, y a menos que sus captores le enseñen estas habilidades, moriría de inanición si fuera liberado de nuevo en la sabana.

Como pescadores a mosca podemos tener nuestros instintos predadores profundamente interiorizados, pero como el león falto de entrenamiento, no tenemos necesariamente que haber desarrollado esas habilidades depredadoras: no las necesitamos en nuestra vida diaria, de modo que no nos hemos molestado en aprenderlas.

A continuación presentamos una de las partes del capítulo que aporta mucho al pescador a mosca, que hace referencia a la estrategia de presentación ante una trucha vista. ¡Qué lo disfrutes!

Una presentación tipo

Supongamos que vas pescando aguas arriba en una corriente de un spring creek del Oeste, y has localizado una trucha común grande que está comiendo en la cola del gran pozo que tienes frente a ti. Lo primero que te pasa por la cabeza es que hay que ponerle la mosca delante tan pronto como sea posible. Sin embargo, nada podría ser peor que ceder a este impulso. Para y espera un poco a que tu corazón, tu presión sanguínea y tu respiración recuperen su ritmo normal. Entonces “lee” el agua y planea tu estrategia. ¿Cómo está alimentándose el pez? ¿Está comiendo ninfas? ¿Emergentes? ¿Secas? Si está comiendo en superficie ¿qué indica la forma de las cebadas? ¿Tienes todo tu equipo preparado? (¿un terminal nuevo sin nudos ni mellas, la línea cuidadosamente arrollada en el carrete, el anzuelo afilado?) ¿Cómo te vas a aproximar a la trucha? ¿Dónde hay que colocar la mosca? ¿Hay corrientes complicadas que exijan algún lance especial? ¿Será necesario hacer correcciones de línea? ¿Dónde están las posturas de refugio a las que es más probable que se dirija el pez? ¿Hacia dónde hay que desplazar la caña para clavar? ¿Cómo puedes usar las corrientes en tu beneficio para cansar a la trucha y mantenerla alejada de los obstáculos? ¿Cómo tienes que actuar para evitar la rotura de tu terminal del 6X?

Después de una observación cuidadosa, determinas que la trucha está comiendo emergentes de la efémera conocida como Little Western Sulphur (Centroptilum spp.). La caña de 9 pies para línea #3 que estás usando será perfecta. Su longitud permite que el lance trasero pase por encima de la vegetación, y ayuda a mantener más línea fuera del contacto con el agua. La rigidez de su talón será esencial para pelear con una trucha de ese tamaño. Empatas cuidadosamente una ninfa flotante montada al estilo paracaídas a un bajo tipo Harvey de 4,5 metros, con un terminal de 1,20 metros del 6X. Sales del agua y das un amplio rodeo abriéndote paso entre la vegetación, para volver a un punto de la orilla cercano al centro del pozo. Te mueves a gatas muy lentamente para colocarte en posición. Todo está planeado y comprobado, ha llegado el momento de lanzar:

Te encuentras en el punto A para lanzar a una trucha común que está a unos 7,5 metros de distancia. Desde esta posición la línea, el bajo y la mosca caen en la misma vena de corriente. La línea no cruza ninguna zona de corriente más rápida, de modo que la mosca no se verá afectada por el dragado. Además, lanzando desde el punto A la mosca llega al pez antes que el bajo y la línea. Presentas la mosca con una Corrección Paracaídas para generar una cantidad de línea floja que puedas controlar. El pez no ve la mosca. Dejas que la mosca derive hasta aguas abajo del pez manteniendo la caña quieta para evitar que la línea le pase por encima, de forma que la corriente desplaza la mosca lateralmente hacia tu lado del río. La caña de 9 pies facilita esta maniobra. Levantas la mosca del agua muy suavemente y vuelves a lanzar.

Y las truchas cómo ven, ¿a color o en blanco y negro?

Un tema tremendamente controvertido. Y digo que controvertido porque la mayoría habla según su opinión. Y yo también la “tenía” y lo digo en pasado simple pero desde hace ya meses lo de la vista en los peces lo tengo resuelto. Gracias a Gary Borger y a su estudio publicado en LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA

En el libro LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA de Gary Borger dedica un capítulo muy interesante a este aspecto; también se refiere en otro capítulo a cómo oyen las truchas, desde luego tan interesante como el de la vista y,  si me lo permites, todavía más valioso si cabe para los pescadores que aquello de cómo ven, pues ejerce una mayor importancia lo que SÍ nos oyen que lo que ven o no.

En este capítulo Gary explica que la trucha es más bien miope, o dicho de otra forma, que ve muy bien hasta 20-25 cm  de ella misma, y tirando a raro o mal, a partir de esta distancia. De manera que debajo del agua ven perfectamente cuando ninfean, pero no van a cazar ninfas pequeñas, sino que esperan que aprezcan en su cono de visión,y que para más señas tienen 2 conos de visión por tener los ojos dispuestos a cada lado de la cabeza, mientras que nosotros los tenemos ambos de frente y somos capaces de tener un enorme cono de visión que nos aporta muchas ventajas, como andar y comer de frente con toda seguridad. Esto explica el por qué las truchas comen de lado, dando un tirón para volver a su lugar de origen.

Otro aspecto muy interesante es la morfología del ojo. Me explico: ya sabéis que nuestros ojos son “abombados”, para entendernos, mientras que las de las truchas casi tienen los ojos planos, con lo que provoca una sola visión de calidad en todo su contorno, sin deformaciones espaciales. Esto es lo que hace que la trucha vea con esa  nitidez que nostros no. Es decir, son capaces de definir las formas de manera muy especial dentro del agua o justo en la película de la superficie, mientras que fuera de ella es borroso y sin definición, pero sí es capaz de detectar el movimiento. Sin emabrgo nosotros tenemos una enorme ventaja: el reojo; somos capaces de ver en nustro en torno  sin variar la dirección de la cabeza o la mirada.

Por esta razón la trucha desconfía de todo movimiento expontáneo, interno o externo, que sin tener definido, siempre se protejerá de lo desconocido. Esto puede hacernos pensar que precisamente esa asustadiza forma de reaccionar se da más en tramos sin muerte que en otros ríos de pesca tradicional o de muy baja presión pesquera, pues las truchas no ven bien fuera del agua, pero sí reconocen aspectos que pueden ser peligrosos para ella, y no digamos nada si yaha sido  “enganchada” alguna vez.

Además respecto al debate de si ven en color o blanco y negro, Gary A. Borger determina que sí, que las truchas ven en color, pero no con tanta precisión  como nosotros. Es decir, ellas pueden definir con claridad hasta unos cuantos miles de colores (tonos de colores para entendernos) y nosotros nos manejamos con millones de tonos o colores.

De esta manera, como indican muchos montadores de moscas, la trucha funciona por el orden de forma, tamaño y color. Aunque el tamaño ya es en sí parte de la forma, es bueno también determinarlo.

Ahora yo sí aporto otra opinión (lo de antes eran conocimientos): creo que las truchas no son capces de leer los números de Guterman…  Y creo que los colores aproximados y desvaídos que proporcionan en general los dubing son más atractivos, o egañan mejor a las truchas.

Si quieres conocer el índice de este magnífico libro puedes hacerlo AQUÍ

Gary A. Borger en vídeo, en libro… ¡Gary siempre!

Es Gary A. Borger, con una lección práctica de pesca. El vídeo está subtitulado y segur que ayudará a más de uno a comprender lo que nos cuenta.

El libro de La Presentación en la Pesca a Mosca cuenta parte de lo que en este vídeo podemos ver. En cualquier caso es un adelanto de lo que podemos aprender leyendo los estudios y observaciones que nos aporta como biólogo y pescador experimentado. El texto, que estuvo introducido por Aitor Coterón, y se ha evidenciado el buen trabajo final pues sin duda el libro se ha convertido en la referencia de los mosqueros que empiezan o para los que ya llevan tiempo pescando y descubre con él, que pueden seguir aprendiendo 😉

¿Quieres aprender y saber más de pesca?

No podemos negarnos a las lecciones de los clásicos para conocer técnicas de pesca que han servido a tantos para llegar hasta hoy. Técnicas, estrategias, señuelos, y amar la pesca sea como sea, ocurra lo que ocurra… Te recomiendo que veas este simpático video del que te sonreirás, porque te verás reflejado en él como pescador y como persona…

Pero si quieres completar tu formación actual y sacar partido a tu tiempo, también te recomiendo La presentación en la pesca Mosca, de Gary. A. Borger

Entre los aficionados en la pesca a mosca, gusta más la seca, pero…

Un estudio reciente ha demostrado que los aficionados a la pesca a mosca se decantan más por la mosca seca que por otras técnicas (ninfa, ahogada y estrímer) pero la mayoría reconoce que la ninfa es más eficaz.

Ilustración de Jason Borger, perteneciente a Presentación en la Pesca a Mosca

Prácticamente todos los pescadores a mosca comenzaron su andadura en la mosca seca, en muchas ocasiones encandilados por ver a otro (generalmente desconocido) manejar con gracia y soltura la cola de rata, pues su belleza y arte provocan sentimientos de envidiable admiración.

Pero las circunstancias han cambiado. Nuestros ríos ya no son lo que eran. Ya no tienen la riqueza piscatoria ni la calidad de sus aguas las protegen. Y por otro lado la hibridación de especies hace que las truchas “funcionen” de otra forma y a causa de las aguas maleadas ya no hay tantas eclosiones y comen más en los fondos. Entonces no queda más remedio que buscarlas allí abajo, entre las rocas y bajo las algas.

Las truchas comen el 85% por debajo de la superficie. Y pescar a ninfa se ha convertido en una técnica deseada y ambicionada por muchos “sequeros” que desean más frutos en sus jornadas. Esto ha provocado una fisura (de opiniones, no de enemistad) entre mosqueros. Fisura antigua pues cuando se introdujeron las técnicas de ninfa, los pescadores más ortodoxos consideraron estas formas de pescar como artimañas tramposas y poco deportivas. Guste o no guste (se sepa o no se sepa pescar a ninfa) las técnicas de ninfa crecen como la espuma entre los aficionados.

Lo cierto es que pescar a ninfa es más técnico que pescar a seca. Lo digo en sentido general, pues ya sabemos que pescar bien como sea, siempre es difícil y nunca se termina de aprender. La pesca bajo el agua obliga a conocer muchas cosas que no se ven, como qué hace y cómo son las corrientes subacuáticas; a qué profundidad hemos de pescar; qué micro fauna se mueve en ese momento entre la piedras y la vegetación; ¿está o no dragando la ninfa?… Y así un sin fin de preguntas que te bombardean en la soledad del río, frente a tu caja de artificiales y la infinitud del río que te envuelve.

Con la mosca seca las cosas son diferentes: vemos cómo baja la mosca, si draga o no, el recorrido exacto que hace y cuando es tomada. No pretendo simplificar una técnica bellísima como es la mosca seca, pero lo que es del Cesar, dádselo al César.

¿Pero por qué tenemos que plantearnos la discusión entre una cosa y la otra? ¿Entre blanco o negro? ¿Entre seca o ninfa, cuando lo que tenemos que ser pescadores lo más completos posibles para que nuestra jornada de pesca sea completa y adaptable a las circunstancias? Eso defiendo yo, complementariedad, versatilidad, eficacia en la pesca.

Presentación en la pesca a mosca

“La visión más amplia de la pesca con mosca que un pescador puede concebir”

Portada del libro y fotografía de Aitor Coterón©

Esta frase, que precede al título del libro, es realmente el mejor resumen de su lectura. La gran mayoría de los libros escritos en castellano o traducidos del inglés que hasta la fecha he leído, tratan más o menos en detalle técnicas de montaje de artificiales…, estudios sobre insectos naturales aplicados al montaje de artificiales…, técnicas de lanzado…, vivencias a pie de río… o bien son un tratado quizás algo generalista sobre todo ello.

En La Presentación en la Pesca a Mosca se ahonda en todo ello con claves concretas de su aplicación a pie de río y lago, acompañadas de experiencias del autor como ejemplo. Gary A. Borger es el autor de este majestusos tratado sobre la pesca. Majestusos no tanto por lo amplio -que también- si no por lo valiosos de la información contenida, con un preciso mimo de todo ello. Pero el responsable de que este libro haya visto la luz en España y publicado por Sekotia, en la colección A Mosca, es Aitor Coterón, colaborador de esta casa y que por su trato y entrega impagable, es querido y siempre bienvenido.

La presentación del libro fue en un acto organizado por APCR, sobre montaje de artificiales., en Madrid Fly Fishing. Puedes ver el acto en el video siguiente.


Recomendamos vivamente, que los visitantes de este blog lean el el índice de este libro, para que el lector-pescador no crea que son ínfulas de editores apasionados. Ver>>  INDICE Presentación

Especialmente me ha gustado la idea del “pescador como predador” y la “trucha como presa”, exquisitamente desarrollada a través de un exhaustivo conocimiento de “la presa”, dando paso a unas detalladas estrategias de presentación a llevar a la práctica, puesto que saber cómo, dónde y por qué viven, se sitúan y alimentan los peces, marca la diferencia en el número de capturas.

Ilustración del libro cuyo autor es Jason Borger©

Con 403 páginas su lectura es liviana y sumamente entretenida conteniendo dibujos, fotos y esquemas que sumados a las acertadas notas explicativas del traductor, convierten su contenido en un instrumento de consulta tanto para el pescador novel como para el experimentado.

Ilustración del libro cuyo autor es Jason Borger©

Destacar el rigor y la creatividad del autor, desmontando muchos de los mitos de la pesca en general y la pesca a mosca en particular, así como todo lo concerniente a la pesca en lago, modalidad a la que no estamos muy acostumbrados en España haciendo referencia a estrategias concretas sobre la misma.

Ilustración del libro cuyo autor es Jason Borger©

Resumiendo, obra que no debería faltar en la librería de ningún aficionado a la pesca y en particular a la pesca con mosca.

LA PRESENTACION EN LA PESCA A MOSCA (Ver ficha técnica)
Este artículo está inspirado en el realizado por Enrique Revuelta y publicado en la revista ConMosca.com

Gary A. Borger, el biólogo que escribió la biblia de la pesca a mosca

Gary Borger es licenciado (1966) y master (1968) por la Penn State University, y Doctor por la University of Wisconsin-Madison (1971). Es Profesor emérito de Biología en el Campus de Wasau de la Universidad de Wisconsin, donde impartió clases durante 28 años. A lo largo de su carrera académica dio clases de Biología, Zoología, Fotografía de Historia Natural, Literatura científica, Dendrología, Ecología, y Taxonomía, entre otras asignaturas y ha recibido el Premio “Profesor del Año”.

Pero ser pescador a mosca es lo que sin duda le ha puesto en la pista de los mosqueros de todo el mundo, pues su obra original “Presentation”, que hemos tenido el honor de publicar en A Mosca, con el título en español de “Presentación en la Pesca a Mosca” con la ineludible colaboración de Aitor Coterón, se ha convertido en la biblia de la pesca a mosca en la que todo mosquero veterano o en plena “eclosión” de su afición en la pesca a mosca, encontrará de forma continuada conocimientos, consejos y argumentos sólidos para comprender y pescar más y mejor con sedal pesado.

No en vano, Gary A. Borger, desde 1972 ha impartido cursos y conferencias internacionales sobre todos los aspectos de la pesca a mosca de la trucha y el salmón. Y para completar su profesionalidad de mosquero , también es escritor y fotógrafo free-lance. Gary es también redactor asesor de la revista Fly Fisherman, redactor jefe de Virtual Fly Shop, y columnista de la revista Midwest Fly Fisher. Ha escrito cinco best-sellers sobre la pesca a mosca: “Nymphing,” “Naturals,” “ The Borger Color System,” “Designing Trout Flies,” y “Presentation” -de la que una vez traducida, le ha convertido en autor de esta editorial-.

En 1982 Gary fue pionero de los videos didácticos de pesca a mosca con su “Nymphing”. Desde entonces ha intervenido en cuatro videos producidos por la 3M Company, y en cooperación con la Federation of Fly Fishers produjo el video de tema medioambiental “Where The Trout Are”. Su productora de video ha realizado otros 21 títulos de éxito internacional incluidos en la serie “Skills of Fly Fishing”. Y como curioidad, diremos también que Borger también fue asesor en la película de Robert Redford “El Río de la Vida”.

Gary A. Borger, actualmente es presidente de Loomis/Borger Outdoors, Inc.