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Apoya a Protect The Spanish Salmon…

Si quieres firmar a FAVOR DEL SALMÓN ATLÁNTICO y contra la Normativa de Pesca en Asturias para 2012, PINCHA en la siguiente dirección de correo electrónico: PINCHA AQUÍ  y firma. Muchos ya lo han hecho. Lee sus cometarios:

Ha costado mucho esfuerzo y el trabajo de mucha gente llegar hasta aquí y convencer a la sociedad de la necesidad urgente de proteger el salmón en España. Frente a esto, siempre han existido unos pocos que, por pura conveniencia (política o de otra naturaleza) han hecho oídos sordos a la información científica, cada día mas abrumante. Es triste ver que todavía se sigue intentando echar balones fuera (la culpa siempre es de otros). Cada salmón que se pesca (en el mar o en el río, eso da igual) es uno menos que se reproduce. Y si perdemos estas poblaciones, se pierden para siempre. No hay remedios mágicos, ni más medidas que la estricta protección de la especie. Quizás no sea suficiente, pero al menos se habrá intentado. Confío en que sea así, y que no se pierda en poco tiempo todo lo ganado-Carlos García de Leániz (Biólogo, Environment and Society Swansea, BSc University of Victoria, Canada, PhD University of Aberdeen)- 

Enhorabuena por la campaña, espero que entre todos consigamos parar esta absurda ley – David Álvarez (Departamento de Biología de Organismos y Sistemas Unidad de Ecología, Universidad de Oviedo)-

Mientras el invierno se aproxima a nuestros ríos, donde los últimos salmones cantábricos esperan para desovar, los alisos de nuestras riberas no se mecen ya por el frío nordeste o el rabioso viento sur, si no por los aires rancios de otros tiempos, por lo que quizás los responsables de esta sentencia de muerte sientan cierta añoranza. -Ángel Serdio (es biólogo y funcionario del Gobierno de Cantabria y ha trabajado, con diferentes responsabilidades, en las acciones de conservación del salmón atlántico en Cantabria desde 1996. Actualmente es el Director del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel)-

 Nunca fue tan necesaria y tan favorable tu firma. No sólo lo agradecerán los salmones, también lo harás tú por el esfuerzo de muchos como el tuyo


Hoy presentamos una nueva forma de pescar: Trucha a la acuarela

Un buen amigo, Cuartero, a conseguido la finura del amor: dibujar sin la muestra de la amada delante . Cuartero ve a las truchas en su imaginación y las da vida: formas, colores, actitudes,… ¡Una maravilla! No puedo por menos que presentaros algunas de las que ha realizado con acuarela. A mí me gustan, y mucho.

La subida del barbo

Ya sabes que Carlos G. del Rey (www.barbosconmosca.com) será el nuevo autor de un libro para la colección  A Mosca:  BARBOS PESCADOS A MOSCA y que nos  ha preparado un interesante artículo para el Blog de A Mosca, aprovechando que este mes comienza la subida para la freza del barbo. Está escrito desde la llamada de atención  y responsabilidad a todos los pescadores sobre el delicado tema de la puesta de los barbos, abogando por el respeto en esta época tan especial para esta especie.

Durante este mes tiene lugar en la mayoría de las aguas de la península un autentico espectáculo de la naturaleza, la freza del barbo.

Con el aumento de las temperaturas y el nivel de las aguas de los ríos, los barbos se ven empujados a remontar los ríos en los que un día nacieron, buscando las aguas mas oxigenadas y fondos de grava en los que hacer su puesta, momento muy crítico en su vida en el que se ven forzados a soportar cada primavera el acoso y masacre en muchos casos de mal llamados “pescadores”.

Existe la fea costumbre en España de perseguir a los barbos en esta época, produciéndose año tras año grandes matanzas en lugares por todos conocidos en los que la masificación a orillas de los ríos nos recuerda más a un centro comercial que a las orillas de un curso fluvial.

Otra actitud un tanto peliaguda, es la que tienen ciertos pescadores con mosca, a los que se nos supone un mayor respeto por el medio ambiente que a pescadores de modalidades más  tradicionales, sus pocas salidas tras los barbos se suelen producir en esta época, en plena subida, momento en el que estos peces son más vulnerables.

En época de freza siempre existen barbos activos en zonas distintas a las de desove, bien en los pantanos o en otras zonas del rio, de nada sirve molestar con nuestras moscas en los lugares de descanso o acumulación de barbos, siempre encontraremos peces en pre o post freza a los que intentar pescar, sin tener que interrumpir este momento tan delicado.

No abogo por una veda férrea ante esta situación , si no mas por el sentido común, todos sabemos cuando los barbos no han de ser molestados, tampoco hablo de “cerrar” todo el rio en época de freza, hay zonas de tránsito en las que los barbos ya han terminado o no han comenzado su desove, es mas la lógica la que nos dicta que lanzar a una pelota de barbos en un palmo de agua no es muy deportivo y la probabilidad de que un barbo nos pique en este momento es muy baja frente a la posibilidad de clavarlos por cualquier sitio, y es que en plena freza, los barbos dejan la alimentación en un segundo plano.

Como el sentido común en ocasiones no tiene mucho protagonismo, las comunidades han de tomar cartas en el asunto y vedar estas zonas de los ríos, tanto las de descanso como las de desove, las masacres que se producen año tras año no pueden continuar.

Empiezan a atisbarse los primeros intentos para proteger al barbo en ciertas comunidades, como por ejemplo en Andalucía en la que se ha impuesto un periodo hábil de pesca desde el 1 de julio al 25 de febrero, eso sí, dejando hábil todo el año en ciertos embalses de todas las provincias.

Esta medida no ha sido muy bien acogida, y en parte con razón, pues se ha vedado masivamente lo que a la postre se solucionaría con vedar unos cientos de metros de rio que sería donde realmente el barbo es vulnerable, el fondo de esta medida creo que es positivo, aunque no las formas, esperemos que se valla limando para posteriores temporadas y otras comunidades comiencen a tomar ejemplo.

En definitiva, desde estas líneas  lo único que pretendo es dar un toque de atención ahora que se acerca la subida en todos nuestros ríos, respetemos a un pez muy nuestro y permitamos que cierre su ciclo biológico para poder seguir disfrutando de su fuerza y nobleza durante muchos años, en ocasiones no sabemos lo que tenemos hasta que se pierde y posiblemente ese sea el único pez en el futuro de muchos mosqueros.

Hoy es 25 de marzo: Día Internacional por la Vida

La colección A Mosca, decididamente se suma a este día, que es el verdadero talismán de la humanidad y por extensión de la naturaleza. Cuidar la vida del ser humano en todas sus dimensiones, es asegurar el éxito de la vida natural.

Amar la naturaleza, proteger los espacios naturales y prevenir castástrofes provocadas por la mano del hombre es una de nuestros mayores intereses. La mayoría de los pescadores a mosca que conozco, se esfuerzan en cuidar los cauces fluviales, la vegetación de ribera, devolver las capturas con vida al agua y respetar los ciclos naturales del río.

Al menos todos los amantes del río, demostramos que amamos la vida. Y como todo empieza por el principio, amamos sobre todo la vida humana, sea la que sea, independientemente de la edad o estado de vida, su condición social, la raza o su estado de salud. Amamos la vida desde su concepción hasta su muerte natural. ¿Así es la pesca sin muerte, no?

Hemisferio norte en puerto seco, hemisferio sur gozándola ya.

Macho moribundo tras el desoveEn efecto, así es, cuando unos echan las cañas a dormir otros las desempolban y pocos, muy pocos, podrán dar el salto al charco de un lado a otro, y vicerversa, para estar siempre pescando. En cualquier caso la Patagonia, en Argentina y Chile, son quizá los destinos más deseados en sueños de muchos mosqueros de España y no les falta razón… ¡por algo será!

Cuando Europa, en concreto España, cierra sus ríos para que sus habitantes se entreguen a su instinto reproductor y darles el tiempo necesario para que la naturaleza retorne a su ser, los mosqueros se entregan a la lectura, a la ampliación de su formación, a reponer sus moscas en las agostadas cajas de la temporada pasada y también a invertir ansias por la espera de la próxima temporada, allá más o menos por abril.

La veda es el momento de que los pescadores cultuiven su afición, porque pescar no debe ser solo pescar. ¿Por qué digo esto? porque la pesca a mosca no solo es pescar y pescar. Tal vez muchos piensen que sí, que pescar es eso, pescar, pero no me queda otra que disentir de ellos, sobre todo si de lo que hablamos es de pesca a mosca; sobre todo si nos hemos definido “conservacionistas“; sobre todo si amamos hasta besar a nuestras capturas antes de soltarlas; sobre todo si se nos llena la boca de eslóganes en defensa de la naturaleza… Y es que el aforismo que reza que no se puede amar lo que no se conoce, es verdad, y verdad de la buena.

Pescar puede ser en sí mismo una actividad que “cualquiera” puede desempeñar, y además clavar y clavar truchas como el que más. Pero asumir la cultura de la pesca no es un mero activismo sin más, sino la elaboración interna del conocimiento que nos explica por ejemplo el qué o el cómo de todo lo que queramos sber. El conocimiento que da la charla elevada de un viejo pescador, o los renglones escritos en un libro por otro pescador que quizá no conoceremos jamás,  o las preguntas y respuestas en los foros de la “red”, pueden descubrinos un mundo infinito de posibilidades que nos acerca, que nos eleva, al perfecionismo porque tenedremos las respuestas que antes ni tan siquiera nos haciamos.

Los libros ayudan a triunfar, pero sobre todo nos enseñan a amar lo que deseamos amar. Porque desear y querer no es lo mismo.Lo primero es un impulso animal, lo segundo responde a un acto de voluntad inteligente.

Por último un consejor de amigo: en la veda pesca, pero pesca un libro por lo que más quieras, no vayas a salir “bolo” un invierno más.

Algunas ideas, por si no se te había ocurrido nada—->>VER CATÁLOGO

(Foto de José Antonio Suárez García)

Descripción y ciclo NATURAL del salmón atlántico

Por interés y conocimiento del salmónido rey y por su calidad pedagógica, esta introducción que realiza José Antonio Suárez García en la fábula LA DANZA DE  LOS SALMONES, de Mercedes Salisarchs, creemos que hacemos mucho bien aportándolo al Blog como un artículo de fondo. Las fotos también son propiedad del autor del escrito y son las que aparecen a lo largo del relato del libro. De igual forma se presentan al lector como un documento inédito que invitamos a que nadie se lo pierda.

Macho con librea nupcialSi quieres leer un capítulo de este magnífica relato pincha en este ENLACE

El salmón atlántico (Salmo salar) pertenece a la familia de los salmónidos y es el pez de mayor tamaño que puede encontrarse en los ríos cantábricos. También es la pieza más codiciada por el pescador deportivo y, hasta la generalización de su piscicultura a finales de los 90, por el profesional.

Los adultos que remontan hoy los ríos asturianos tienen un peso medio próximo a los 5 kg., oscilando entre 1,3 kg. los más pequeños y 22 kg., el más grande del que tenemos constancia documental.

A lo largo de un complejo ciclo vital, el salmón pasa por diferentes fases en las que experimenta notables cambios morfológicos. De vientre blanco-anacarado, con flancos plateados y el dorso de un color azul-magenta metalizado, apenas existe diferencia entre machos y hembras cuando penetran en el río. El cuerpo, esbelto y comprimido lateralmente, remata en un acusado estrechamiento, denominado muñeca, al acercarse al pedúnculo caudal y está cubierto de manchas oscuras —en forma de aspa— que se van haciendo más escasas en torno a la cabeza, bajo la línea lateral y llegan a desaparecer en la mitad inferior del pez. Entre la aleta dorsal y la caudal se encuentra una pequeña aleta adiposa, sin utilidad motora aparente, que, mediante ablación, es utilizada en bioestadística para el seguimiento y control de la repoblación asistida o artificial.

A medida que se acercan al momento de la reproducción, el dimorfismo comienza a hacerse cada vez más patente. El color plateado de los flancos se torna cobrizo en las hembras mientras que en los machos se vuelve amarillento con pintas rojas dando lugar a una característica librea nupcial; también y sólo en los machos o bicales, la mandíbula inferior se desarrolla y se curva hacia arriba para formar una especie de gancho o beifo [foto página portadilla interior] que, en ocasiones y en grandes ejemplares, llega a taladrar el paladar superior.

El salmón es una especie anádroma, es decir, que nace en el río y desarrolla la mayor parte de su ciclo vital en la mar regresando después a las aguas continentales para la freza. El retorno o entrada se produce dilatadamente, por fases, mediante individos de pesos y edades distintas que penetran entre los meses de febrero a octubre. El desove, por el contrario, suele tener lugar en un corto período de tiempo: de principios de diciembre a principios de enero. El número de huevas que las hembras depositan depende de su tamaño y oscila entre los 1.000 huevos/kg en los añales (salmones de 2 ó 3 kg. de biomasa) a los 2.300 huevos/kg. de las grandes hembras de invierno (salmones de más de 7 kg. de peso).

Los huevos, previamente embrionados, eclosionan entre febrero y marzo, dependiendo de la temperatura de las aguas en las que se hallan depositados y de su fecha de fecundación. Para la eclosión es necesario acumular una temperatura de entre 400 y 450 grados-día, es decir, si la temperatura se mantiene constante en 5° C, se requieren para la eclosión 80 días y si la temperatura es en cambio de 10° C (como sucede en el Centro Ictiogénico de Las Mestas, sito en Quintana – Pravia) este período se reduce a un máximo de 45 días.

Alevin entre las piedrasTras el nacimiento, las larvas permanecen ocultas y escasamente activas en la gravera alimentándose del saco vitelino al que continúan adheridas. Se denominan entonces alevines vesiculados (yolk sack alevin). Pasadas cuatro semanas [foto lateral], los alevines han reabsorvido ese saco vitelino y se dispersan por el río, ocupando áreas de profundidad somera y corriente moderada donde comienzan a alimentarse de larvas de insectos. Los ingleses lo llaman en este momento The Fry que significa pececillo o alevín con verdadera forma de pez.

La necesidad de alimentación induce a estos alevines a un comportamiento territorial, defendiendo respecto a sus congéneres y a sus parientes, las truchas, las mejores posturas (es decir los lugares de alimentación y las oquedades del lecho en que se ocultan). Las altas temperaturas de los ríos asturianos (5 a 25º C) permiten un rápido desarrollo de los alevines, que a finales de su primer verano de vida alcanzan de 8 a 10 cm. de longitud furcal adquiriendo características morfológicas similares a las de la trucha común.

Alevines o "parr"Estos individuos jóvenes, llamados coloquialmente pintos (parr, en inglés) [foto lateral], lucen manchas circulares —o pintas— de colores negro a rojizo en ambos costados. Las diferencias más relevantes con respecto a la trucha común (Salmo trutta fario) son: el cuerpo más esbelto, la muñeca más estrecha y la escotadura más pronunciada en la aleta caudal. Además, la boca es más corta que la de la trucha y en algunas de sus aletas así como en las pintas rojas laterales carecen del llamativo reborde blanco de estas últimas.

Debido a la abundancia de nutrientes y a la temperatura del agua antes citada, los jóvenes pintos permanecen en los ríos asturianos menos tiempo que en el resto de los ríos del atlántico norte; normalmente de uno a dos años en los que sufren preferentemente el impacto de la actividad humana y también la predación de nutrias, aves pescadoras, grandes truchas e incluso de sus propios congéneres que reducen de forma importante su población. Llegada su primera o segunda primavera, cuando alcanzan una longitud de entre 12 y 15 cm. se producen profundos cambios morfológicos y fisiológicos que tienen por objeto adecuar el metabolismo del pez a las condiciones de vida en aguas salobres. Dicho proceso metamórfico se denomina esguinado y se manifiesta en una coloración llamativamente plateada que permite tanto la adaptación de la piel a la salinidad marina como una “nueva y necesaria mímesis ambiental”. Cada primavera esguina una parte de los salmones nacidos la primavera anterior y todos los que ya tienen dos primaveras, pero la proporción varía de acuerdo a las características de cada río y a las condiciones climáticas del momento.

Frente al comportamiento individualista del pinto, los esguines vuelven a manifestar actitudes gregarias que culminan en la formación de grandes cardúmenes o bandos, que se acercan progresivamente al mar impulsados por las crecidas primaverales. Antes de adentrarse definitivamente en el océano, suelen pasar un breve periodo de adaptación en áreas mareales y en la desembocadura sufriendo la predación de lubinas y aves marinas —como el cormorán— que adaptan su reloj biológico a esta coyuntura.

El ciclo de vida marina transcurre en aguas frías y ricas en nutrientes, actualmente muy alejadas de los ríos de origen. Los salmones procedentes de los ríos del litoral atlántico se concentran al sur de Groenlandia, en la Islas Faroes, en las inmediaciones de la Península del Labrador y frente a las costas de Noruega, principalmente. En estos lugares, las llamadas áreas de pasto, se mueven en pequeños bancos por aguas superficiales alimentándose de peces y crustáceos de escasa talla. Focas y orcas son entonces sus principales predadores.

El ciclo de vida marina es variable: uno, dos o tres años; raramente cuatro . Transcurrido este período los salmones regresan para la reproducción a su “lugar” de origen. Los mecanismos de guía y reconocimiento del arroyo natal, de la cuenca fluvial, o —principalmente— de un ámbito geomorfológico, son aún desconocidos, especulándose con la influencia de corrientes marinas, geomagnetismo, variaciones de salinidad, percepción organoléptica de las características bioquímicas de las aguas e incluso detección de hormonas secretadas por los juveniles que permanecen en el río. En Asturias, las más recientes investigaciones en materia genética han permitido caracterizar dos poblaciones diferenciada, una al este y otra al oeste, respectivamente, del Cabo de Peñas.

Salmon añal

A su llegada a la costa, los salmones suelen permanecer en las proximidades de la desembocadura de su río de origen, en las llamadas aguas de transición, adaptándose de nuevo a una agua dulce que fluye superficialmente sobre la salobre, más densa, y esperando una marea o una crecida que les facilite el remonte. Las primeras entradas son más bien escasas y se detectan a finales del invierno, de febrero a marzo. Suele tratarse de ejemplares de gran tamaño, más de 8 kg, que han pasado hasta tres y cuatro años en el mar y se denominan salmones vernales. Posteriormente las tallas y edades se van reduciendo progresivamente, al tiempo que aumenta el número de ejemplares. En torno a los meses de abril y mayo penetran los salmones mayucos, de entre 4 y 8 kg de peso y con sólo dos inviernos de vida marina. A lo largo del verano entran los salmones añales, de apenas 2 kg de peso y esguinados en la primavera anterior, por lo que han pasado un solo invierno en las aguas oceánicas. Por último, con las primeras crecidas otoñales y finalizado ya el periodo de pesca deportiva, suele detectarse la entrada de algunos ejemplares de gran tamaño y al menos dos inviernos de vida marina, que se dirigen directamente a las áreas de freza.

Salmon remontando el río Y es que la persecución de la que el salmón viene siendo objeto por parte del hombre, desde tiempo inmemorial, ha afectado principalmente a los salmones grandes y medianos cuya permanencia en el río hasta la época de freza se hace cada vez más difícil.

En su remontada a las cabeceras de los cursos fluviales los salmones no se alimentan, sobreviviendo a expensas de las grasas de reserva acumuladas durante su ciclo marino. Si se considera que el celo acontece en los meses de diciembre y enero, puede encontrarse una explicación lógica para la diferente distribución de talla de los salmones que entran en cada época del año. Los vernales o ejemplares que remontan los ríos en los últimos meses del invierno, deben ser capaces de aguantar casi un año de vida fluvial sin apenas alimento, por lo que son ejemplares de mayor talla y consecuentemente de una mayor reserva energética. Los añales, sin embargo, deben sobrevivir sólo algunos meses y pueden por ello ser de menor talla.

Macho y hembra emparejadosPreparando las "cunas" de la puestaSalmon desovando

A medida que se acerca el momento de la reproducción, los salmones comienzan a emparejarse [foto izquierda] y se vuelven enormemente territoriales. Se produce entonces en los frezaderos (zonas de río aptas para el desove) una especie de danza en la que machos y hembras se conocen y reconocen mutuamente tratando además de acotar un fregón, un espacio de dos o tres metros cuadrados donde poder desovar. Llegado el momento, la hembra excava, con potentes golpes de aleta caudal [foto central], una cama en las gravas del lecho fluvial. Posteriormente, deposita en dicha cama los huevos, que son fecundados casi de inmediato por el macho que se coloca para ello al lado de la hembra [foto derecha]. En ese momento las aletas se estiran, las mandíbulas se abren y los cuerpos palpitan estremecidos, vertiendo a las gravas originarias toda la simiente. Es una cópula impaciente que se realiza tras muchos meses de paciente espera; el éxtasis final, la creación de vida latente o embrionación…

Tras la fecundación la hembra procede a enterrar de nuevo la puesta en el fregón. En muchas ocasiones, se observa la participación de otros ejemplares machos más pequeños e incluso de juveniles precoces que aún no han esguinado, los llamados virones que contribuyen a fecundar la parte de la puesta no cubierta previamente y a suplir las deficiencias de algunos machos estériles o moderadamente fértiles.

Macho moribundo tras el desove
Macho moribundo tras el desove

Todo el proceso descrito: retorno, remonte del río y reproducción resulta agotador para unos animales incapaces de alimentarse en el medio fluvial. Por ello, los salmones que ya han frezado, los denominados zancados (kelts) [foto superior], apenas sin reservas energéticas y cubiertos de heridas son muy propensos a enfermedades fúngicas y mueren en un alto porcentaje de los casos. Habitualmente se dejan bajar río abajo para ocupar, preferentemente, las colas de los grandes pozos mientras su cuerpo experimenta una transformación, una especie de reesguinado que los convierta, otra vez, en salmones plateados. Finalizado este proceso, reagrupados de nuevo, las fuertes crecidas primaverales los ayudarán a volver al mar para emprender, juntos, un nuevo viaje de miles de kilómetros del que muy pocos retornarán para un segundo e incluso un tercer período reproductor, en casos excepcionales.

No importa morir, todos morimos; importa cómo morir, por qué morir…; importa el modo en que, mediante muerte, NATURALEZA (del latín natus, que significa nacer o renovarse) nos remita “siempre” a un nuevo nacimiento.

Final natural del ciclo de vida de un salmón

El baile nupcial del hucho

En la Gaceta de Salamanca, Javier de Cabo colabora de forma habitual y en esta ocasión hizo un artículo sobre la reproducción del Hucho, una especie de salmónido alóctono introducido en España hace ya décadas. El proceso de reproducción de este pez codiciado por muchos pescadores es un sistema que está bien conocer.Las fotografía son de Barroso

En abril dependiendo de variables como la temperatura, presión atmosférica, fases lunares, etc. llega el día en que, por fin, los salmones están a punto para la reproducción asistida.

Aurelio es el encargado del centro ictiogenico, experto conocedor de este gran salmónido que se cría con la finalidad de abastecer el coto salmonero de Villagonzalo II, sus dos hijos y Leo trabajan duramente con él para sacar adelante, de forma totalmente artesanal, la puesta y fecundación de los huevos  de estos grandes ejemplares de salmón del Danubio hucho-hucho. La jornada comienza por la mañana temprano separando los reproductores, se le reduce el espacio del estanque mediante una red plomada.

Para poder manejar a estos especímenes es necesario sedarlos ya que por su peso y tamaño sería  imposible de otra manera.

Uno a uno se van sacando con una gran sacadera y se van pasando a una gran bañera alargada y estrecha para poder manipularlos y seleccionar a los reproductores por tamaño, sexo, edad, y otras características que solamente los  expertos conocedores de estos majestuosos peces dominan gracias a la experiencia acumulada a lo largo de los años y las enseñanzas de Aurelio,  toda una vida dedicada tanto  a las truchas como a los salmones. Desde la bañera alargada, los salmones se van pasando de uno en uno a una bañera individual que  contiene un anestésico donde sedarlos. Una vez sedado se extraen de la bañera y se procede mediante un masaje a la extracción de las huevas  y el esperma recogiéndolo en  barreños que posteriormente serán llevados a oscuras a una nave  donde, después de una serie de procesos de lavado reposo y vigilancia diaria nacerán los esguines (alevines) con los que después de un proceso de cría poder abastecer el coto de Villagonzalo II.

El  rey del Tormes

Nacimiento y vida de un pez introducido en las aguas del Tormes, cuya pesca es codiciada por aficionados  de  todo el mundo.

El salmón del Danubio (Hucho-Hucho) especie introducida en el Tormes nace en su gran mayoría en el centro Icteogenico de Galisancho sin cuyo funcionamiento no existirían.  Los últimos años, se vienen sacando de media unos 70 mil huevos que eclosionan alrededor de los 25 ó 30 días dando 40 mil esguines (alevines), saliendo adelante unos 30 mil. En su primer año alcanzan los 30 a 40 cm necesitando mínimo  cuatro años para coger la medida legal de pesca  70 cm. La alimentación es a base de piensos y truchas arco iris vivas.

El tiempo de estancia en el centro depende básicamente de la producción si hay muchos se reduce el espacio  siendo necesario la suelta, algunas veces  con medidas  pequeñas  20 o 30 cm. dejando siempre un número superior a los permiso anuales de pesca para soltarlos con la medida legal.

Las sueltas se realizan siempre en el Coto de Villagonzalo II aunque existen salmones en todos los tramos del Tormes, incluidos los cotos de trucha común, Galisancho, Tormes, Escenario de Pesca y Chorrón, con el consiguiente peligro que esto puede suponer ya que este gran pez se alimenta básicamente de otros peces.

Actualmente el centro podría abastecer a otro acotado si se rebajase la medida legal de captura, el problema viene dado por el espacio y el tiempo para coger esa medida legal de 70 cm.  El Centro es pequeño estando compartido con la cría de trucha autóctona del Tormes.

LOS DETALLES

-> El periodo de pesca para el hucho va desde el primer domingo de mayo  hasta el 31 de agosto, ambos inclusive. Pudiendo llevarse a casa un ejemplar por  pescador y día, con una talla mínima de  70 cm.

-> Al Centro Icteogenico se llega por la C-510 hasta Alba de Tormes desde donde sale la carretera a Galisancho. Distancia aproximada, 35 Km.

-> Las repoblaciones de los salmones del Danubio (Hucho) se llevan a cabo regularmente haciéndolo con salmones de tallas diferentes por lo que el coto mantienen una población elevada de salmones.