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Una presentación tipo… de Gary A. Borges, en la Presentación en la Pesca a Mosca.

Una de los capítulos que más interesan al descubrir el libro de La Presentación en la Pesca a Mosca, de Gary A. Borger, es el número 5 “El Pescador como predador”, cuya presentación es la siguiente:

El pescador a mosca necesita tener una estrategia de presentación, una premisa central de la que deriven las diferentes técnicas propias de la pesca a mosca, una especie de lente que focalice el esfuerzo de pesca. Para mí esa premisa fundamental es la relación predador/presa. Un sólido conocimiento de esta relación me permite integrar y coordinar todas mis técnicas de pesca y darles un sentido, un propósito, moldeándolas en un todo unificado.

La relación predador/presa es más que una serie de conocimientos, es también un patrón de comportamiento. Y contrariamente a la creencia popular, ese patrón de comportamiento no es totalmente instintivo; de hecho, la mayor parte se adquiere mediante el aprendizaje. Por ejemplo, a los leones (o a cualquier otro de los grandes gatos), hay que enseñarles a usar sus instintos aunque los lleven incorporados genéticamente. Un león criado en cautividad no tiene ni idea de cómo capturar o matar una cebra o un antílope, y a menos que sus captores le enseñen estas habilidades, moriría de inanición si fuera liberado de nuevo en la sabana.

Como pescadores a mosca podemos tener nuestros instintos predadores profundamente interiorizados, pero como el león falto de entrenamiento, no tenemos necesariamente que haber desarrollado esas habilidades depredadoras: no las necesitamos en nuestra vida diaria, de modo que no nos hemos molestado en aprenderlas.

A continuación presentamos una de las partes del capítulo que aporta mucho al pescador a mosca, que hace referencia a la estrategia de presentación ante una trucha vista. ¡Qué lo disfrutes!

Una presentación tipo

Supongamos que vas pescando aguas arriba en una corriente de un spring creek del Oeste, y has localizado una trucha común grande que está comiendo en la cola del gran pozo que tienes frente a ti. Lo primero que te pasa por la cabeza es que hay que ponerle la mosca delante tan pronto como sea posible. Sin embargo, nada podría ser peor que ceder a este impulso. Para y espera un poco a que tu corazón, tu presión sanguínea y tu respiración recuperen su ritmo normal. Entonces “lee” el agua y planea tu estrategia. ¿Cómo está alimentándose el pez? ¿Está comiendo ninfas? ¿Emergentes? ¿Secas? Si está comiendo en superficie ¿qué indica la forma de las cebadas? ¿Tienes todo tu equipo preparado? (¿un terminal nuevo sin nudos ni mellas, la línea cuidadosamente arrollada en el carrete, el anzuelo afilado?) ¿Cómo te vas a aproximar a la trucha? ¿Dónde hay que colocar la mosca? ¿Hay corrientes complicadas que exijan algún lance especial? ¿Será necesario hacer correcciones de línea? ¿Dónde están las posturas de refugio a las que es más probable que se dirija el pez? ¿Hacia dónde hay que desplazar la caña para clavar? ¿Cómo puedes usar las corrientes en tu beneficio para cansar a la trucha y mantenerla alejada de los obstáculos? ¿Cómo tienes que actuar para evitar la rotura de tu terminal del 6X?

Después de una observación cuidadosa, determinas que la trucha está comiendo emergentes de la efémera conocida como Little Western Sulphur (Centroptilum spp.). La caña de 9 pies para línea #3 que estás usando será perfecta. Su longitud permite que el lance trasero pase por encima de la vegetación, y ayuda a mantener más línea fuera del contacto con el agua. La rigidez de su talón será esencial para pelear con una trucha de ese tamaño. Empatas cuidadosamente una ninfa flotante montada al estilo paracaídas a un bajo tipo Harvey de 4,5 metros, con un terminal de 1,20 metros del 6X. Sales del agua y das un amplio rodeo abriéndote paso entre la vegetación, para volver a un punto de la orilla cercano al centro del pozo. Te mueves a gatas muy lentamente para colocarte en posición. Todo está planeado y comprobado, ha llegado el momento de lanzar:

Te encuentras en el punto A para lanzar a una trucha común que está a unos 7,5 metros de distancia. Desde esta posición la línea, el bajo y la mosca caen en la misma vena de corriente. La línea no cruza ninguna zona de corriente más rápida, de modo que la mosca no se verá afectada por el dragado. Además, lanzando desde el punto A la mosca llega al pez antes que el bajo y la línea. Presentas la mosca con una Corrección Paracaídas para generar una cantidad de línea floja que puedas controlar. El pez no ve la mosca. Dejas que la mosca derive hasta aguas abajo del pez manteniendo la caña quieta para evitar que la línea le pase por encima, de forma que la corriente desplaza la mosca lateralmente hacia tu lado del río. La caña de 9 pies facilita esta maniobra. Levantas la mosca del agua muy suavemente y vuelves a lanzar.