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El Díptero Hormigoso, de Guy Roques

Uno de los libros de pesca leída publicados en A Mosca es NUDOS de VIENTO, subtítulo genérico de Delirios de un Pescador a Mosca II. La originalidad del subtítulo no es otra que la consabida tragedia para un pescador cuando ante una jornada de seca el viento le hace las jugarretas consabidas y le confecciona sin haberlo pedido nudos tan incómodos como imposibles. Con esa misma idea, Guy Roques pretende trasladar al lector todos esos otros nudos de viento que un pescador sufre fuera de la acción de pesca, que sí, que tambien los hay. Son las consabidas contradicciones de la jornada que si bien salvamos con buen humor, no dejan de ser tragedias tan molestas como las que se producen en nuestros bajos de línea.

En esta ocasió traemos uno de los breves relatos de este libro: “El díptero hormigoso”, aparecido en la página 83 del citado libro. Disfrútalo, recomiéndalo, y vívelo si es que no has vivido ya alguna otra situación igual o parecida.

El Díptero Hormigoso

Estaba pescando con el amigo Felipe, un personaje poético que suele animar por el río Cares viviendo en total empatía con la Naturaleza, con las plantas y los animales. A veces llama a las cabras que andan libremente por las empinadas vertientes y ellas salen, esculturales, a contestarle desde los altos pedruscos.

Aquel día Felipe traía un látigo casero hecho de 2 tramos de bambú básico con sus nudos y deformaciones al estilo de las cañas de pescar que yo usaba de niño, cortadas en el carrizal del pueblo. Es cierto que la caña de Felipe tenía un empalme en el centro y una basta empuñadura donde se veía un carrete sencillo con una seda de plástico verdosa. Mientras observaba con que facilidad él lanzaba por el hermoso y verdinegro río, cómo colocaba su mosca quejándose tan solo del peso de aquel aparejo prehistórico, me acordé de algunos mosqueros que no saben entrar a pescar si no tienen el material sofisticado que la última moda consiguió venderles.

Ver a Felipe pescar así me llenó de alegría porque me convenció de que, a pesar de todos los ardides y añagazas de las economías masificadoras siempre quedarán individuos nobles e indomables para conservarle a nuestra especie sus señas de identidad. El conservacionismo también debe aplicarse a la humana condición máxime cuando se asoman amenazas de contaminación, la de los clonos entre otros ejemplos.

Mientras iba lanzando cerca de mí, con una discreción que no estorbaba para nada mi progresión por las bajas y cristalinas aguas, se detuvo un momento a preguntarme si, como de costumbre había puesto mi amiga la hormiga.

 –  ¿Cómo no la voy a poner si no hay eclosiones y en tal caso es el artificial que mejor funciona?

 Entonces Felipe me contestó, con toda naturalidad, totalmente inconsciente del invento verbal que me iba a conmover más que cualquier captura:

 – Yo también puse un díptero hormigoso

 Por su buen conocimiento de la entomología Felipe sabía que la hormiga es un himenóptero pero su artificial también valía para imitar cualquier díptero como la clásica mosca de cocina. Entonces para definirlo necesitaba una formulación especial que expresara la singularidad o novedad de su mosquito.

Díptiros hormigosos en el buche de un reo

Cuando tantos montadores importan de otros países, de otros idiomas, palabras hueras de su sentido inicial como el fa.moso Cul de Canard pronunciado de tal manera que en un primer tiempo nadie sabía lo que era, el sencillo Culo de Pato, o también el Ver de Vase que es el Gusano del Cieno, sobran los ejemplos, cuando cierta jerga impera en el microcosmo de la pesca a mosca, no es malo que los hombres simples o los poetas salgan de vez en cuando a los escenario y en dos palabras, sonriendo, nos enseñen que hay otra verdad más sencilla, que también los nombres se pueden inventar :

Un Díptero Hormigoso 

-¡Enhorabuena Felipe!

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La subida del barbo

Ya sabes que Carlos G. del Rey (www.barbosconmosca.com) será el nuevo autor de un libro para la colección  A Mosca:  BARBOS PESCADOS A MOSCA y que nos  ha preparado un interesante artículo para el Blog de A Mosca, aprovechando que este mes comienza la subida para la freza del barbo. Está escrito desde la llamada de atención  y responsabilidad a todos los pescadores sobre el delicado tema de la puesta de los barbos, abogando por el respeto en esta época tan especial para esta especie.

Durante este mes tiene lugar en la mayoría de las aguas de la península un autentico espectáculo de la naturaleza, la freza del barbo.

Con el aumento de las temperaturas y el nivel de las aguas de los ríos, los barbos se ven empujados a remontar los ríos en los que un día nacieron, buscando las aguas mas oxigenadas y fondos de grava en los que hacer su puesta, momento muy crítico en su vida en el que se ven forzados a soportar cada primavera el acoso y masacre en muchos casos de mal llamados “pescadores”.

Existe la fea costumbre en España de perseguir a los barbos en esta época, produciéndose año tras año grandes matanzas en lugares por todos conocidos en los que la masificación a orillas de los ríos nos recuerda más a un centro comercial que a las orillas de un curso fluvial.

Otra actitud un tanto peliaguda, es la que tienen ciertos pescadores con mosca, a los que se nos supone un mayor respeto por el medio ambiente que a pescadores de modalidades más  tradicionales, sus pocas salidas tras los barbos se suelen producir en esta época, en plena subida, momento en el que estos peces son más vulnerables.

En época de freza siempre existen barbos activos en zonas distintas a las de desove, bien en los pantanos o en otras zonas del rio, de nada sirve molestar con nuestras moscas en los lugares de descanso o acumulación de barbos, siempre encontraremos peces en pre o post freza a los que intentar pescar, sin tener que interrumpir este momento tan delicado.

No abogo por una veda férrea ante esta situación , si no mas por el sentido común, todos sabemos cuando los barbos no han de ser molestados, tampoco hablo de “cerrar” todo el rio en época de freza, hay zonas de tránsito en las que los barbos ya han terminado o no han comenzado su desove, es mas la lógica la que nos dicta que lanzar a una pelota de barbos en un palmo de agua no es muy deportivo y la probabilidad de que un barbo nos pique en este momento es muy baja frente a la posibilidad de clavarlos por cualquier sitio, y es que en plena freza, los barbos dejan la alimentación en un segundo plano.

Como el sentido común en ocasiones no tiene mucho protagonismo, las comunidades han de tomar cartas en el asunto y vedar estas zonas de los ríos, tanto las de descanso como las de desove, las masacres que se producen año tras año no pueden continuar.

Empiezan a atisbarse los primeros intentos para proteger al barbo en ciertas comunidades, como por ejemplo en Andalucía en la que se ha impuesto un periodo hábil de pesca desde el 1 de julio al 25 de febrero, eso sí, dejando hábil todo el año en ciertos embalses de todas las provincias.

Esta medida no ha sido muy bien acogida, y en parte con razón, pues se ha vedado masivamente lo que a la postre se solucionaría con vedar unos cientos de metros de rio que sería donde realmente el barbo es vulnerable, el fondo de esta medida creo que es positivo, aunque no las formas, esperemos que se valla limando para posteriores temporadas y otras comunidades comiencen a tomar ejemplo.

En definitiva, desde estas líneas  lo único que pretendo es dar un toque de atención ahora que se acerca la subida en todos nuestros ríos, respetemos a un pez muy nuestro y permitamos que cierre su ciclo biológico para poder seguir disfrutando de su fuerza y nobleza durante muchos años, en ocasiones no sabemos lo que tenemos hasta que se pierde y posiblemente ese sea el único pez en el futuro de muchos mosqueros.

Josetxo Martínez y Santiago Llano campeones del III Open de Madrid

En el  Open de Madrid celebrado recientemente han sido campeones el equipo formado por Josetxo Martínez y Santiago Llano. Segundos fueron Pablo Juárez Vinagre y Sebastián Delgado (equipo Fly Creek) y en tercera posición el equipo portugués A Mosca hizo presencia en la entrega de los regalos a los participantes.

La Federación Madrileña de Pesca y Casting organizó con éxito el III Open de Madrid donde algunas de las cañas mejor valoradas compitieron en un Lozoya crecido y aguas relativamente frías. Respecto del año pasado hay que destacar dos puntos muy importantes:

1º se celebró la competición dentro de la normativa vigente y por lo tanto dentro de la temporada iniciada, lo que ha evitado las protestas y desencuentro de esta Federación con diferentes grupos y foros de pescadores conservacionistas que exigían -y con razón- el respeto de la veda hasta el final;

2º La climatología suave de estas fechas en este año ha propiciado mayores capturas y por lo tanto una competición reñida hasta al final.

Precisamente el campeonato ha sido ganado por Josetxo Martínez -autor de EL PESO EN LA PESCA A MOSCA, que se encuentra en pleno auge de ventas- y su compañero Santiago LLano, que se alzaron en el primer puesto cuando en la clasificación del día anterior se encontraban en 5º lugar. Sin embargo, la manga 1ª del domingo arrojó un resultado de 5 + 5 capturas que los impulsó definitivamente en el ranquing de la competición.

De izq. a derch.: Esteban Rodríguez y Mª Angeles Muñoz de la FMPC y los 1º clasificados: Santiago Llano y Josetxo Martínez, autor de EL PESO EN LA PESCA A MOSCA.

De izq. a derch.: Pablo Juárez Vinagre, Esteban Rodríguez y Mª Angeles Muñoz de la FMPC, y Sebastian Delgado, los 2º clasificados del equipo Fly Creek
Los 3º clasificados, el equipo portugués, en el centro Mª Ángeles Muñoz presidenta de la FMPC

Delirios de un pescador I: Diálogos con mi sombrero, de Guy Roques

Guy Roques es un conocido pescador en su país natal, Francia, España y Argentina gracias a sus innumerables escritos en revistas deportivas de pesca a mosca y los libros que se prodigan en editoriales especializadas, como A Mosca. Entre sus libros figuran dos que se recopilan bajo el nombre de la colección Delirios de un Pescador a Mosca.

En ambos volúmenes nos traslada su experiencia como pescador, pero sobre todo desempolva su parte más íntima y nos traslada sus miedos, sus dudas, sus comportamientos como persona, y también como persona pescadora, y muchas veces como ejercicio de autocrítica.

Sin embargo, de los dos subtítulos que presenta, quizá sea Diálogos con mi Sombrero, donde el autor se muestra al descubierto en muchas facetas relacionadas con la pesca, la naturaleza, las personas y el mundo que le rodea. Todo pescador reconocerá en sus diálogos un poco de sí mismo, pues en ellos está la base y las dudas razonables que nos hacen ser humanos. Diálogos con mi Sombrero está escrito con una pluma ágil y con la humilde ironía a la que nos tiene acostumbrado el autor, Guy Roques. El sombrero se convierte en su confesor y en su abogado del diablo, que le pone constantemente entre las cuerdas de lo íntimo y de lo superficial del ser y el parecer.

Un libro muy recomendable para estos días de sosiego y dique seco, donde adquirimos el espacio de encontrarnos a nosotros mismos, y los correspondientes propósitos de la enmienda que procura el exámen personal y que nos predispone a afrontar una nueva temporada con el timón fijo en la ruta de una pesca mejor, donde podamos reflejar sin ningún temor nuestro propio ser.

Editar desde la humildad o poder elegir en libertad

La aparición de un libro tiene un componente irremediable de dimensión universal. Un libro es siempre un punto de encuentro entre autor y lector, en el que de una manera u otra provoca cierta intimidad que les envuelve a ambos, incluso cuando ambos desconocen esta realidad.

Y a modo de introducción, te ruego que veas este enlace que te servirá de mucho:

La editorial, la parte industrial de la publicaciones de libros, ayuda de forma decidida a provocar esas uniones, que en la mayoría de las ocasiones dejarán impresa en la memoria o el sentimiento del lector algo de quien lo escribió y el lector será como ese “ladrón” de ideas porque las apropiará de alguna forma y pasarán a ser parte de él, de su vida, y muy posiblemente afectará también a su propio estilo de cómo vivir la vida.

Si algo puede satisfacer al editor pequeño, como es nuestro caso, es oír frases como “me gustó aquel libro que sacaste sobre…” A falta de autor, el público te convierte en el “señor” del libro. Nunca podrá sustituir al autor, pero sí lo hará como responsable de que esa obra haya visto la luz y muchos hayan hecho de ella un espacio interior para siempre.

Si algo ha caracterizado mi connivencia con la pesca a mosca, ha sido sin lugar a dudas mi relación con las personas: el conocimiento y la amistad. No puedo dejar de ver que en los años que llevo pescando, primero a lance ligero, y desde hace ya unos 17 a mosca, mi camino se ha prodigado de amigos, y amigos muy buenos. La pesca a mosca, en la gran mayoría de las ocasiones, provoca amigos…

Pero desde que comencé la andadura de la editorial, esa amistad se ha reforzado doblemente, porque la unidad de un sentimiento queda remachada con el hacer profesional de autor y editor.

Es cierto, cuando se edita de forma humilde, no todo es 100% bueno, pero sí puedo asegurar que ninguno de los libros publicados se han hecho sin darle importancia. Se han reconocido errores y se ha tratado de retomarlos para mejorar en el siguiente. Pero en cualquier caso tengo que romper un lanza a favor de los autores, esos seres capaces de transmitir sentimientos o conocimientos a los demás a través de las letras. Pero particularmente a los autores que han ido junto conmigo, construyendo la editorial Sekotia, en concreto ahora la colección A Mosca. Todos han dado un pedazo de su vida, de su sentir, de su esfuerzo, de la valentía que se ha de tener para dejar por escrito el legado de su pensamiento. Todos son buenos y luchadores.

Pero si algo tiene en ventaja la capacidad de editar en pequeños sellos como este de Sekotia, es que da una enorme banda ancha para que el editor y su equipo puedan elegir autores, temas y títulos. Por eso, la relación autor-editor, es siempre más estrecha; es un trabajo de equipo donde ilusión y profesionalidad van cogidas de la mano, porque se come en el mismo plato, con la misma cantidad de sal, esté o no quemando la sopa.

Un pequeño editor salva siempre la libertad de expresión, porque puede elegir qué editar. Sin embargo, las grandes editoriales están supeditadas al mercado, esclavas de las obligadas ventas, o porque sufre presión del Grupo al que pertenece o a las malditas manipulaciones mediáticas. El pequeño sello vive en un delicado equilibrio  que le puede hacer desaparecer de igual forma que apareció un día… Sin ruido y con dolor. Pero la satisfacción de publicar en libertad es siempre envidada por las cabezas de león, porque dirigirse a minorías bien selectas hace que verdaderamente te sientas humano. Con A Mosca nos pasa esto y sus lectores también encuentran en nosotros la cercanía de poder decir lo que les gusta y lo que no les gusta, con aquella cercanía que propicia la buena amistad.. .

Josetxo Martínez, la perfección en la técnica

Josetxo Martínez es un reconocido competidor que se ha hecho un hueco prestigioso en el banco de mundialistas españoles. Es miembro de la Selección Española de Pesca a Mosca y durante varios años el Capitán del equipo nacional.Josetxo llega a la colección A Mosca con EL PESO DE LA PESCA A MOSCA que es fruto de su experiencia como pescador de élite y de los cursos que imparte de forma habitual para diversos clubes, asociaciones y federaciones por toda España.

Es reconocida su fama por todos los aficionados y quedó públicamente reconocida en una serie de artículos en la revista Dánica, su técnica metódica y altamente técnica. La temática del libro recoge en grandes trazos lo siguiente: El equipamiento, Bajos de línea, Parámetros de hundimiento, Las ninfas, Técnicas en corta, media y larga distancia y Pesca aguas abajo.

Josetxo se acerca de forma animosa a todas las competiciones y es de los que se salen del cerco de los competidores de alta gama y que se guardan secretos para sí mismo. Sus charlas sobre técnicas de pesca a ninfa sus colecciones de moscas abiertas al mundo a través de internet es una prueba palpable de que comparte caña y ninfas a cualquiera que se acerque a él.

Con la próxima aparición de su libro El Peso de la Pesca a Mosca. Técnicas y aprendizaje de la pesca con ninfa, es sin la menor duda una de las aportaciones literarias más importantes en lo referente a la pesca a con sedal pesado. A Mosca se satisface de poder ser el editor de Josetxo Martínez y que salga de su fondo de pesca a mosca este título.