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¿Cómo es por dentro BARBOS EN LA PESCA A MOSCA?

La última publicación de A Mosca es un éxito en marcha. Ha salido a la calle y se ha convertido en un pequeño murmullo sobre si sus condiciones como libro abre o no puertas (de las mentes) de muchos mosqueros dedicados en exclusiva a los salmónidos. Hay algunos que pretenden mantener su monodirección dedicada a las truchas o reos, sin atreverse realmente a probar con potras especies… ¿quizá algo de miedo al fracaso?

Carlos González del Rey se ha propuesto con este libro ejercer de terapia eficaz contra supuestos miedos escénicos en acción de pesca. Si quieres conocer las sensaciones del autor cuando escribió te libro sigue este enlace. Con Barbos en la Pesca a Mosca el mosquero sabrá cómo adentrarse en este maravilloso mundo de los barbos, una especie súper deportiva que requiere como todo, conocimiento y paciencia, ¿o acaso no es la paciencia lo que define al pescador? A continuación mostramos los interiores del libro y el índice que corresponde a cada una de sus partes. El libro iniciado con una presentación de parte de Luis Antúnez (hijo) e introducido por el mismo Carlos, da paso a los siguientes capítulos:

EL BARBO

La vida del barbo >> Hábitat >> Alimentación >> Especies, distribución, características

EL EQUIPO

Equipos específicos  >> Cañas >> Carretes >> Líneas >> Bajos >> Extras

MOSCAS PARA EL BARBOAnzuelos>> Moscas secas>> Moscas emergentes>> Ninfas>> Streamers y otras

PESCA DEL BARBO A MOSCA

Buscando a los barbos >> Aproximación y presentación >> Pesca en embalse >> Pesca en río >> Pesca con mosca seca >> Pesca con ninfa >> Barbos desde kayak >> Barbos difíciles >> Pesca con viento o nubes >> Pesca en invierno >> Pesca en verano

El libro se completa con una breve sección pero no por eso menos importante, que hace referencia a la conciencia del pescador RESPETANDO LAS CAPTURAS;  y otra también breve pero que remata a la obra y que da rienda suelta al pescador que desea conocer más con una extensa BIBLIOGRAFÍA. Y todo esto a lo largo de 176 páginas a todo color, donde las fotos y la literatura del libro han sido cuidadas para que el resultado sea un magnífico libro que a muchos nos ayudará a conocer y mejorar esta especie llamada barbo.

Las peceras de Paco Redondo

Hace tiempo me llegaron estas peceras, que más bien son “mosquiteras”, porque de eso se trata. Paco Redondo, maestro montador, ha recreado sus patrones en su hábitat natural y la verdad merece la pena ver el ingenio de este gran hombre. Nos gustó la idea y la traemos hasta aquí para todos vosotros para que también disfrutéis de esta idea tan sencilla como original. Pero no os llevéis a engaño: sencillo no es igual a fácil. Hacer este trabajo requiere del conocimiento de las moscas, de sus estadios, de imaginación y unas manos que sólo Dios regala algunos. ¡Disfrútalas!

“El Pardón de Meana”, historia de un publicación (y II)

En el artículo anterior de esta parte II, tratamos de explicar a nuestros seguidores cómo un libro pudo llegar a ver la luz gracias al tesón indestructible de Luis Meana, En esta segunda parte trataré de explicar el grueso del libro, que sin duda es la parte técnica que interesará a los aficionados del montaje y a los seguidores de los materiales de montar clásicos y no pueden despegarse de las plumas de los gallos de León.

El índice de esta obra trata de exponer de forma esquemática la estructura de un libro que, una vez iniciada su parte técnica, es un álbum de fichas de montaje con altísimo valor para el lector-montador. Y es que el detalle de las fotos y sus explicaciones son la llave de oro para lograr una caja de Pardones de Meana que sean la envidia de las orillas y reuniones de pescadores, siempre celosos de sus montajes… ¡y de los ajenos!

Trataré este artículo desde la Parte Cuarta del libro: “El Pardón de Meana” que aunque parece una obviedad el título, tiene su intríngulis, porque son conocimientos básicos que muchos se creen que saben, pero no… Es como leerse el manual del usuario de un nuevo teléfono móvil (celular), que todos tenemos uno, pero cada modelo tiene sus manejo que lo diferencia y conocerlo todo de él nos ayuda a sacar partido al nuevo aparatito. Pues bien, este capítulo tiene los siguientes apartados: “Origen”, “Evolución”, “Características”, “Por qué Pardón de Meana” y, atención, “Manejo en acción de pesca”, ¡Casi nada! Ya solo esta breve sección, merece un tratamiento aparte.

A partir de la Parte Quinta del libro, comienzan las fichas de montaje. Fichas hipercompletas y con un alto contenido en información “secreta” porque nos explica qué pluma, cuántas usar y cómo. Además de otros materiales complementarios que ayudarán a completar magistralmente cada uno de los modelos derivados del original Pardón de Meana, ya que todas las fichas de montaje son dedicadas a los diferentes diferentes estadios que pueden darse en la metamorfosis de un Pardón o en los variantes naturales que un montador pude generar: ninfas, emergentes, ahogadas, secas, Ignitas, Olivas, mosca de mayo, etc, etc, etc…. Así hasta 26 montajes específicos cuyo montaje de origen es el Pardón de Meana. Un auténtico trabajo de investigación, que como casi todo lo español pasa inadvertido o se pretende ningunear con la competencia extrajera (sin merecer ninguna) pero que en cualquier otro lugar lo hubieran convertido en algo inequívocamente exclusivo y único.

Como copiar el extenso índice que Luis Meana nos dedica de su cosecha de investigación, aporto foto por aquello de que una imagen vale más que mil palabras (sobre todo si las tienes que escribir).

Con todo esto aporto mi conclusión como editor: el libro tiene una magnifica hecgura por la composición y fabricación. La calidad del papel utilizado y el método utilizado en su impresión, lo posiciona en una obra de gran calidad que desde luego se traslada al lector. La encuadernación en tapa dura  al cromo y plastificado mate, le aporta un tacto sedoso que hace amable el tratarlo; y la sobre cubierta clona la imagen de portada, que en las solapas complementa la información con una breve sinopsis en la delantera y una biografía del autor en la trasera.

Sólo pondré un “pero”, y tan subjetivo que si se quiere no se debe tener en cuenta. La diagramación de los interiores de las fichas, quedan sutilmente desequilibradas al dejar las fotos en los bordes externos a sangre (término que define cuando una fotografía impresa es cortada y queda rematada por el borde del corte del papel), mientras que por el margen de interior lo han dejado con blanco. Excepto esta pequeña observación, el libro se merece un espacio en las librerias de todo pescador a mosca, porque sin duda, en breve plazo detiempo se convertirá en un clasico buscado por coleccionistas amantes de libros únicos de pesca a mosca.

Con lo que sólo me resta felicitar a su autor y a todos los que han colaborado en la edición y fabricación del libro, porque como casi siempre ocurre, hay muchos profesionales detrás de una obra impresa que quedan ocultos en la sombra que la luz de una buena obra produce y que sin ellos sería imposible la labor brillante de un autor. Imprentas, maquetadores, correctores, encuadernadoras, … todos son parte de la cadena del éxito de un buen producto acabado. Todos ayudan a que una obra vaya más allá del tiempo y perdure en la memoria colectiva. ¡Felicidades a  todos!

“El Pardón de Meana”, historia de un publicación.

El Pardón de Meana y la Pluma de Gallo de León, una publicación que llega en un momento donde las técnicas de montaje exploran nuevos caminos y que pretende recuperar un terreno perdido a causa de los nuevos materiales que surgen con ansias de copar mercado y crear historia.

¡Las vueltas que da la vida! Hace algo mas de un año, mi buen amigo Luis Meana trajo hasta mí el texto que hoy ve la luz con las ganas de que publicáramos este título en la colección de A Mosca. Entonces había una serie de conversaciones muy avanzadas para publicarlo con una editorial inglesa, pendiente de algunos juicios provenientes de expertos americanos. Y como en muchas veces ocurre, un comentario desafortunado, queremos suponer que sin malicia, mandó al traste todo el proyecto y la ilusión de su autor. Uno de esos expertos dijo que ese libro no tenía sentido en el mundo anglosajón, pues tenían artificiales de factoría similar y que ellos ya tenían sus gallos para hacerlo. ¡Cómo siento que la ignorancia pueda a veces doblar el destino de muchas cosas buenas!

El proyecto que pretendimos entonces lanzarlo en España y Estados Unidos, publicando una edición bilingüe, se vio abandonado, porque a pesar de haber tratado de que la Junta de Castilla y León, a través de su Concejalía de Cultura hubiese subvencionado al menos una parte del proyecto, ya que sin duda se trataba de una embajada sin igual para dicha comunidad autónoma, no vio la luz por motivos económicos.

Pero los que somos padres de familia, sabemos qué es luchar por un hijo, y un libro -esto lo saben bien quien haya escrito alguno-, es lo más parecido a un hijo, lo que pasa que cuesta más de todo: intelecto, esfuerzo, tiempo, tesón, dinero,… ¡Pero todo merece la pena cuando de un hijo “único” se trata! Y Luis ha demostrado ser un padrazo. Después del varapalo recibido, se empeñó en hacer de su criatura una obra propia y exclusiva. Le dio forma e inyectó en el su ADN, porque si algo tiene este libro es la creación de una artificial con un patrón único que ha dado la vuelta al mundo, pasando por España…

Que levante el dedo el mosquero que no haya tenido entre sus manos un Pardón de Meana… Que levante la mano el mosquero que no haya intentado montar un Pardón de Meana… Que levante la mano el mosquero que no haya tenido un día inolvidable enfundado en sus vadeadores y sacando truchas en una corriente de marzo o abril. Y es que al final, de una forma u otra, todos somos de Luis Meana, porque también hemos gozado de su criatura. Y si algo envidio de los seres humanos que han podido hacerlo, es trascender en la vida propia y en la de los demás. Luis Meana, señores, lo ha hecho con todos nosotros.

El libro cuenta la historia que muchos desconocen y que a la hora de montar y pescar con una mosca, es necesario conocer el por qué  y cómo de su existencia, porque quien reconoce su espíritu, sabrá hacer mejor uso de él.  El libro comienza con un prólogo de León Links, que sin duda ha sido el gran propulsor y del libro. León es un afamado montador holandés que se enamoró de el Pardón de Meana y de los materiales con los que está montado: las plumas de gallo de león.

También se moja Luis en la introducción del libro y cuenta de forma amena la razón del libro y una breve historia de cómo se llegó hasta él. No desvelaré nada de lo que en él se cuenta, pero merece la pena leerlo, porque la historia de un creador -el que sea- es siempre interesante conocerla, porque las circunstancias de su vida y lo que motivaron a hacer lo que hizo, muestran un brillante ser humano que ahora llamamos emprendedores. Luis lo es, ¡y vaya si lo es!

Luego llegan una serie de nombres propios como Manuel Caneda, Javier Alegría, Luis Antúnez y Román García Alonso, que hablan de este patrón reconocible e imitable, que le hace exclusivo en las cajas de moscas de cualquier pescador.

La segunda parte dedica su espacio a una breve, pero suficiente, historia de la pesca a mosca, que no está demás, porque sirve de enlace para que se explique con claridad la tercera parte: La Pluma de Gallo de León que termina de dar nombre completo al título de la obra de Meana. Una parte imprescindible que a muchos nos servirá de escuela de montaje, pues muestra las diferentes plumas de gallo, sus cualidades y calidades y los colores posibles que se obtienen de él, que como todo montador sabe, son imprescindibles estas pistas para saber qué se hace sentados frente al torno nuestro de cada día.

La parte quinta: “Modelos y montajes paso a paso”, lo dejo para la parte II de este escrito, que sin duda será el grueso de este artículo especial que dedico a un libro sin igual, y que aviso a navegantes: sólo se han hecho 500 ejemplares en español y otros 500 en inglés. Ha fecha de hoy, se han vendido ya algo más de la mitad de español… ¡aquí, quién no corre vuela!

ADQUIRIR EL LIBRO

Paco López presenta en el canal de “Caza y Pesca” de Canal Plus, sus artes de montador

Francisco López, colaborador y responsable de la sección “Montajes especiales para cotos intensivos y de repoblación sostenida” del libro Destinos de Pesca a Mosca, ha colaborado en una serie de reportajes dedicados al montaje de artificales para el conocido programa “Caza y pesca” de Canal +, que s epodrán ver varias veces al día. Desde aqui queremos felicitar a Paco por esta aportación tan mediática.

A partir del día 20 de junio, el canal Caza y Pesca TV y dentro de su magazine “Veda Abierta”.  Se emitirás un nuevo programa donde  el artesano de moscas “LasmoscasdePaco” ira realizando varios montajes, mientras se realizan entrevistas. En la finalizacion del programa se comentaran los montajes realizados y alguas curiosidades mas.

¡¡¡ No os lo perdais !!!

Desmontando artificiales, para ir abriendo boca con Paco Redondo

Uno de los grandes montadores de este país que es España, es sin la menor duda Paco Redondo. Este autor que nos regalará sus conocimientos adquiridos en el montaje de artificiales a lo largo de sus años de historia y a la sombra de varias decenas de miles de moscas montadas. Próximamente publicará un libro titulado Desmontando Artificiales en la Pesca a Mosca. Pero en esta ocasión nos trae un artículo a modo de pequeño botón de muestra de lo que será su libro: las diferentes formas y soluciones para montar nuestras artificiales: técnicas, materiales, aplicaciones,… ¡Toda una verdadera enciclopedia que mostrará a la montador aficionado opciones variadas según sus posibilidades!

Elección y montaje de los cercos en una imitación de mosca seca:  subimago o imago.

Seleccionar fibras para montar unos cercos es sencillo. Bastará con escoger y optar  por un componente o elemento oportuno y apropiado al montaje o imitación que queremos hacer y ponerlo sobre la tija del anzuelo. Estos componentes o elementos que vamos a utilizar pueden ser naturales… (En fibras sueltas asemejando los cercos de un insecto).

… o sintéticos. Como estas fibras de “Microfibetts”.

No siempre les ubicamos como deberíamos hacerlo… y pocas veces tenemos en cuenta que son parte muy importante en la presentación de nuestra artificial.

Veamos cómo pueden colocarse de forma correcta utilizando un pequeño truco que muchos conocemos y casi nunca utilizamos.

…una vez seleccionados los componentes, (en este caso fibras naturales de pluma de gallo) y colocados sobre la tija, efectuaremos con nuestro pulgar, y habiendo pasado el hilo o seda de montaje, por debajo de los cercos en nuestra última vuelta, una ligera presión para separarles. De esta forma tan sencilla lograremos varias cosas:

…Que los cercos, queden abiertos y separados, dándole a nuestra artificial alguna de las condiciones imprescindibles para que resulte totalmente  eficaz.  Igualmente, una buena presentación, incluye que algunas partes de la mosca tengan determinadas proporciones y características. En este caso los cercos. Colocados  en esta perspectiva conseguiremos una mejor seguridad en la posada, y una mayor estabilidad en la navegación. Al tener mayor superficie de apoyo proporcionada por el número de puntos  de contacto que efectúan sus fibras abiertas.

Muchas han sido las ocasiones en que un mosquero me ha enseñado sus montajes con un mechón de fibras a modo de cercos, unidas en forma de pincel. Craso error, ya que por los motivos expuestos anteriormente, su imitación dejará en estos aspectos mucho que desear a la hora de pescar con ella.

Asegúrate una buena jornda gracias a saber hacer nudos de pesca

Cuando se pesca a mosca, atar los nudos bien puede ser lo que marcque la diferencia entre el éxito o el fracaso. Es importante no sólo hacer bien el nudo y empatar la línea correctamente, si no saber  seleccionar el nudo adecuado a cada situación. Malos nudos en nuestro bajo, pueden provocar perder peces y para remate… ¡una gran frustración!

Se ha dicho que la parte más débil del equipo de un pescador con mosca son los nudos. Un pez  en lucha pondrá a prueba todos los eslabones entre él y el pescador. Si uno de estos enlaces es deficiente, la línea se romperá y los peces se perderán. En este artículo dedicamos una serie de consejos universales para que nuestras técnicas y calidad de pesca sean simpre altamente seguras a la hora de posar el bajo sobre el agua y sea resistente en la clavda y lucha con el pez.

1º Antes de apretar el nudo, debemos humedecerlo con saliva o con el agua misma en que se  está pescando.Esto ayudará a que cuando se esté formando el nudo, las líneas deslicen y se asienten con mas seguridad . Pero sobre todo , también disminuye el calor provocado por la torsión de los naylon que puede debilitar el monofilamento por saturación de temperatura, haciendo que el nudo sea quebradizo y menos resistente.

2º Haga los nudos con un tirón constante y continuo. Esto se conoce como el nudo de asientos. Asegúrese de que el nudo esté apretado y seguro. Para comprobar esto, tire de la línea y el naylon para asegurarse de su fortaleza. Es mejor poner a prueba su fuerza antes de emitir en lugar de lamentar pédidas de perces, ninfas o moscas.

3º Para asegurar que el naylon del bajo está bien atado, hay opciones mejores que otras y para esto los más apropiados son el nudo de cirujano o el nudo de barril.

4º Para asegurarnos el tippet a la mosca se puede lograr fácilmente con un nudo Clinch o un bucle de Duncan.

5º Practica los nudos en casa antes de ponerlos a prueba en acción de pesca. Aprender y dominar varios tipos de nudos nos ayudará a salir del paso con varias soluciones posibles para un ,ismo problema, además más de que podremos hacerlos, por ejemplo, con poca luz, situación muy conocido por todos los mosqueros cuando ambicionamos pescar en los serenos.

6º En el libro La Presentación en la Pesca Mosca, de Gary A. Borger, en la segunda parte de éste, el capítulo 6 “El equipo lo estodo” hay una sección titulada “Los siete nudos fundamentales”. Y en El Peso de la Pesca a Mosca, de Josetxo Martínez, también tiene un capítulo con una sección dedicada  a los empalmes que explica con toda claridad cómo debe hacerse esta función paraque los bajos de línea a al cola de rata queden perfectamente empatados.  Que estos libros tan imortantes en las técnicas de pesca a mosca dediquen tanto esfuerzo y espacio a este tema, será or algo mucho más imortante de lo que nostros podemos valorar. Y sobre todo indica la importancia que tienen los nudos en la pesca a mosca.

CONCLUSIÓN: No hay mejor nudo para cualquier situación específica que la elección personal., pero para eso hay qe saber qué nudos posibles hay y cómo hacerlos. Por eso cuando se pesca a mosca se necesita  sabér de nudos pues cada circunstancia dependerá del que se debe usar. Vale la pena invertir tiempo para aprender correctamente.

Un nuevo boletín de A Mosca con contenidos muy interesantes

Ya ha salido el nuevo boletín de A Mosca con contenidos interesantes referidos a artículos de fondo, técnicas sobre bajos, destinos de pesca, novedades… ¡No te lo pierdas!

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La “prehistoria” de la emergente, una historia que no sabe casi nadie…

Hace muchos años, muchos más de los que nos podemos imaginar, un pescador-montador se topó con un río lleno de truchas, que no paraban de cebarse, pero que nunca entraban a sus moscas. Desesperado, decidió recoger su equipo, marcharse a casa y montar una mosca a la que más tarde bautizó como “La Invisible”.

Son evidentes los parecidos entre esta mosca con más de veinticinco años y las que ahora son popularmente conocidas como emergentes.

En efecto, Paco Redondo tuvo que resolver con la sabiduría que regala la observación de la naturaleza, un enigma de la pesca. Se encontraban pescando en un concurso allá por sus tierras Charras y en una eclosión de no se sabe qué, porque las truchas comían vorazmente algo que no se veía, no conseguía clavar una trucha con las artificiales que él llevaba en su caja.

Pero Paco no sólo demuestra hoy en día el Maestro que es, ya lo hacía en esos tiempos donde los conocimientos de los mosqueros se contaban por unidades y todos aprendían día a día de lo que se les ocurría para resolver “problemas”: inventaba nalgo que ellos creían que serviría y se iban al río a ver qué pasaba… Así, los pocos mosqueros que había, eran exploradores de su propia pasión, a pesar de que muchos de los inventos no servían para nada o, por el contrario, lo daban todo. Claro, era normal, había un mundo por descubrir y era tan “fácil” acertar como fallar. A diferencia de hoy, que practicamente todos copiamos unos de otros y los Maestros como Paco Redondo o Luis Villas nos abren camino y montan los patrones que todos hemos de seguir para pescar, o almenos intentarlo.

Entonces Paco,un  frente a un anzuelo de tija recta puesta en el torno, comenzó a reflexionar sobre qué pasó unas horas antes en el río… ¿Por qué las truchas comen menos lo mío? Era evidente que algo fallaba… ¡o faltaba! Su instinto de pescador y su capacidad inata de observador, le llevó con la imaginación al río y allí vio que no veía nada, pero que la truchas, como esa misma mañana, seguían erre que erre cebándose endemoniadamente. Lo primero que se dijo a sí mismo fue que una trucha no se mueve si no hay algo que comer. Lo segundo era que si algo comía era algo que no había aflorado a la superfice, por es motivo no veía nada más que el aro de la cebada. Y por fín lo tercero, descubrir que los insectos… ¡o lo que fuere que comiensen las truchas! estaban casi en la superficie del agua… ¡Eureka! Tenía que conseguir una mosca que no flotara en superficie, pero que tampoco se hundiese como lo hacía las moscas ahogadas de León. Dejarlas en hundimiento constante de no más de 5 centímetros por debajo de la película del agua… ¡Teorías y más teorías!

Pero pasó su teoría rápidamente a la práctica: así los cercos de las moscas desaparecieron y puso una especie de “cosa” que él todavía no sabía que era la exuvia sobrante, de esa forma conseguía que la parte trasera de la mosca se hundiese; en la parte delantera, el hackle de la mosca se redujo a la mínima expresión y las alas se convirtieron en una especie de mochilita donde no molestaran ni se vieran, pero que cargarán suficiente agua para que terminara de hundirse ese poco necesario. Montó media docena de este invento todavía sin nombre y se fue con su inseparable hermano Tasio a probarlas al río.

Una vez embutidos en sus vadeadores, de nuevo vieron el espectaculo de las truchas comer “nada” y fue cuando ambos hermanos se lanzaron a probar ese cacharro feo y desde luego poco fiable. Cuando de repente, tanto a Paco como a Tasio, las truchas se lanzaban como locas a su “invisible” artificial, porque ellos no conseguían ver sus moscas, pero lanzaban, veían una cebada y clavaban mágicamente una trucha por pura intuición de que era su mosca lo que la trucha comí .

Como tantos inventos de la humanidad, salieron sin base científica, pero sí con la experiencia y la observación. Esta mosca que entonces bautizaron como “La Invisible” es la que dio paso al desarrollo de las emergentes, converidas en artificiales indispensables en la caja de cualquier mosquero. Una historia bonita, cierta y que sin duda muchos desconocen.

Yo soy al menos uno de tantos que estamos agradecidos a esta donación en vida de tu talento… ¡Muchas gracias, Paco!

Mas documentales sobre pesca a mosca

En esta ocasión, traemos un clásico PESCA CON MOSCA. ANATOMÍA DE UN RÍO TRUCHERO de manos de Rick Hafele.

Se trata de un breve reportaje de 8 minutos, este pescador y guía de pescadores, hace un repaso sobre los señuelos en los diferentes estadios de los insectos: larvas, ninfas y adultos, donde muestra la microfauna real y la imitación con la que pesca. También repasa los lugares habituales en los que se puede pescar y las imitaciones utilizadas según el estado de metamorfosis que en ese momento sucede.

Para complementar lo que muestra Rick Hafele, puede complementarse también con el libro Artificiales en la Pesca Mosca, de Luis Villas Tomé