La pesca de barbos con mosca seca

¡Es tiempo de barbos! Y además de hacerlo con mosca seca. Un precioso pez dorado que cada vez tiene más adeptos y sin duda se está conviertiendo en la especie alternativa para los mosqueros a falta de truchas. En este libro de Carlos González del Rey autor de BARBOS EN LA PESCA A MOSCA se descubren los pasos más importantes para conocer al barbo y pescarlo mejor; estrategias de pesca en aguas paradas y fluviales; moscas más importantes; etcétera. Un libro que rompe moldes en el mundo literario, único publicado en el mundo que explica con absoluta autoridad cópmo, cuándo, dónde y con qué pescar un barbo. Traemos a esta entrada la pesca a mosca seca del barbo.

Pesca con mosca seca

La pesca con mosca seca es la más empleada. Parte de la culpa la tiene la facilidad para detectar la picada del pez y la vistosidad de un barbo subiendo a la superficie para atrapar el engaño, por lo tanto es la más sencilla y bella a nuestros ojos. Los barbos en casi todas las especies presentes en nuestra península suelen mostrar una gran actividad en superficie, especialmente en las épocas de mayor presencia de insectos que son normalmente las épocas de temperaturas cálidas, escarabajos, saltamontes, hormigas, avispas e insectos acuáticos como tricópteros o quironómidos suelen aterrizar sobre la superficie del agua accidentalmente y los barbos están atentos a esta circunstancia, hecho que debemos aprovechar a nuestro favor para conseguir las siempre espectaculares capturas en superficie. No obstante no basta con tirar la mosca sobre los barbos para conseguir que la tomen, en ocasiones puede que resulte tan sencillo, pero no será siempre de esta manera y la forma de emplear las imitaciones flotantes irán marcadas según las condiciones del lugar y la actitud de los peces. Identificar el momento de cada una de ellas y emplearlas correctamente marcarán la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Técnicas de pesca a seca

–> Golpeando el agua
–> Pescando a la espera
–> Ataque por reacción

La competición en España y en Francia (I)

Con esta entrada nos gustaría dar un poco de luz al mundo de la competición, ya que es el momento más adecuado para ello y los pescadores que dedican parte de su afición se encuentran en pleno apogeo. Lo haremos de la mano de Guy Roques y su libro Competiciones y Competidores. En esta primera entrada lo haremos con la comeptición en España; la segunda será sobre el sistema francés para que a todos los interesados en este tema nos sirva de comparativa. Si quieres saber más sobre este título puedes verlo AQUÍ.

Acceso a la alta competición en el sistema español

Al comparar las fases de la competición oficial en dos países que bien conozco, como son España y Francia, me he dado cuenta de que hablar de alta competición no equivalía a hablar de la misma cosa según el país considerado. Es decir que todo lo que se va a comentar o escribir sobre la competición puede pecar por falta de información. En España las etapas del acceso a la alta competición son:

1º Campeonato social (en el propio Club o Sociedad).
2º Campeonato provincial. (En la provincia de origen).
3º Campeonato autonómico. (En cada Autonomía o región: León, Asturias, Galicia etc…) En el transcurso de estas etapas se van eliminando competidores según unas normas fijadas por la Federación.
4º Campeonato de España: Participa un porcentaje de competidores calculado en función del número total de licencias federales en cada Autonomía. Los 5 primeros clasificados ascienden al grupo de Alta Competición cuyo número varía alrededor de 20 pescadores.
5º Selectivo para el Mundial: Los competidores de Alta Competición hacen un selectivo al final del que los 5 primeros y también el campeón de España constituyen el equipo nacional para el campeonato del Mundo. Los 5 últimos descienden.

Debilidad del sistema

Los primeros pasos (campeonatos sociales, provinciales y autonómicos) me parecen perfectamente aceptables, pero luego la organización del Campeonato de España, la constitución del Equipo Nacional, y la selección para el Campeonato del Mundo son muy aleatorios porque no se ejerce ningún control sobre la suerte o las injusticias que pueden llegar a apartar de los mundiales excelentes deportistas como lo explica objetivamente Rafael Domínguez en su libro “La Competición en la Pesca a Mosca”. En el capítulo siguiente diré por qué el sistema francés me parece más justo.