A vueltas con el cormorán

Han llegado al blog unas fotos que no nos resistimos a publicar, porque la batalla sobre cormorán si, cormorán no, es ya tan aburrida como la inoperancia de la Administración para tomar medidas que hagan que el equilibrio entre depredadores y predados exista de forma real.

Desde este blog ya hemos hablado en otra ocasión de esta ave alóctona, al menos en lo que afecta tierra adentro, que se ha hecho un hueco en nuestras cuencas y riberas y que ni tiene depredador natural que lo restrinja, ni una Administración que tome cartas en el asunto.

Muchos defensores del cormorán defienden la coexistencia del cormorán porque, dicen, no es lesivo, que no come tantos peces como se quiere contar y que la culpa la tienen los tramos intensivos que les sirven la comida a domicilio. A Mosca no entrará en esta ocasión en el debate si es culpa de unos o de otros, pero lo que sí es cierto es que las fotos hablan por sí mismas y que los datos de los estudios llevados a cabo dicen que un cormorán devora 5 kilos de pescado diario y hasta 8 ó 10 si tiene una pollada que mantener. Pero las fotos son elocuentes, juzgue el lector por sí mismo.