Y las truchas cómo ven, ¿a color o en blanco y negro?

Un tema tremendamente controvertido. Y digo que controvertido porque la mayoría habla según su opinión. Y yo también la “tenía” y lo digo en pasado simple pero desde hace ya meses lo de la vista en los peces lo tengo resuelto. Gracias a Gary Borger y a su estudio publicado en LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA

En el libro LA PRESENTACIÓN EN LA PESCA A MOSCA de Gary Borger dedica un capítulo muy interesante a este aspecto; también se refiere en otro capítulo a cómo oyen las truchas, desde luego tan interesante como el de la vista y,  si me lo permites, todavía más valioso si cabe para los pescadores que aquello de cómo ven, pues ejerce una mayor importancia lo que SÍ nos oyen que lo que ven o no.

En este capítulo Gary explica que la trucha es más bien miope, o dicho de otra forma, que ve muy bien hasta 20-25 cm  de ella misma, y tirando a raro o mal, a partir de esta distancia. De manera que debajo del agua ven perfectamente cuando ninfean, pero no van a cazar ninfas pequeñas, sino que esperan que aprezcan en su cono de visión,y que para más señas tienen 2 conos de visión por tener los ojos dispuestos a cada lado de la cabeza, mientras que nosotros los tenemos ambos de frente y somos capaces de tener un enorme cono de visión que nos aporta muchas ventajas, como andar y comer de frente con toda seguridad. Esto explica el por qué las truchas comen de lado, dando un tirón para volver a su lugar de origen.

Otro aspecto muy interesante es la morfología del ojo. Me explico: ya sabéis que nuestros ojos son “abombados”, para entendernos, mientras que las de las truchas casi tienen los ojos planos, con lo que provoca una sola visión de calidad en todo su contorno, sin deformaciones espaciales. Esto es lo que hace que la trucha vea con esa  nitidez que nostros no. Es decir, son capaces de definir las formas de manera muy especial dentro del agua o justo en la película de la superficie, mientras que fuera de ella es borroso y sin definición, pero sí es capaz de detectar el movimiento. Sin emabrgo nosotros tenemos una enorme ventaja: el reojo; somos capaces de ver en nustro en torno  sin variar la dirección de la cabeza o la mirada.

Por esta razón la trucha desconfía de todo movimiento expontáneo, interno o externo, que sin tener definido, siempre se protejerá de lo desconocido. Esto puede hacernos pensar que precisamente esa asustadiza forma de reaccionar se da más en tramos sin muerte que en otros ríos de pesca tradicional o de muy baja presión pesquera, pues las truchas no ven bien fuera del agua, pero sí reconocen aspectos que pueden ser peligrosos para ella, y no digamos nada si yaha sido  “enganchada” alguna vez.

Además respecto al debate de si ven en color o blanco y negro, Gary A. Borger determina que sí, que las truchas ven en color, pero no con tanta precisión  como nosotros. Es decir, ellas pueden definir con claridad hasta unos cuantos miles de colores (tonos de colores para entendernos) y nosotros nos manejamos con millones de tonos o colores.

De esta manera, como indican muchos montadores de moscas, la trucha funciona por el orden de forma, tamaño y color. Aunque el tamaño ya es en sí parte de la forma, es bueno también determinarlo.

Ahora yo sí aporto otra opinión (lo de antes eran conocimientos): creo que las truchas no son capces de leer los números de Guterman…  Y creo que los colores aproximados y desvaídos que proporcionan en general los dubing son más atractivos, o egañan mejor a las truchas.

Si quieres conocer el índice de este magnífico libro puedes hacerlo AQUÍ

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