Jesús Prieto “Chuchi”, el ojo que todo lo ve

Jesus Prieto, es un fotógrafo que destaca por la cantidad de premios fotográficos obtenidos en toda España y además también ha realizado diferentes publicaciones para el ayuntamiento de Valencia y otras comunidades autónomas. Pero a nosotros nos interesa por su labor de colaboración, absolutamente de y por “amor al arte”, en toda su máxima extensión, literal y supuesta.

La primera colaboración de Chuchi fue en el libro de Destinos de un trotarríos, de Roberto Coll. Pero sin embargo, mientras el libro veía la luz, su aportación fue definitiva para la elaboración del almanaque dedicado al año 2009 que se tituló “Momentos de pesa a mosca”, que se convirtió en un gran éxito debido a la gran calidad de las imágenes que este fotógrafo cedió para su publicación. Pero también fotos suyas han sido portada de nuestros catálogos y portada de nuestro último boletín VIVE SEKOTIA.

La segunda colaboración especial ha sido para Montaje de Cañas para la Pesca Mosca, cuyo autor también es Roberto Coll, pues no es en balde que ambos profesen una férrea amistad.

En cualquier caso, como en este blog nos parece importante la obra, pero por encima de ésta consideramos que es la persona quien de verdad es importante, me he atrevido a traer unas palabras del prólogo de Roberto Coll de su libro de Destinos de un trotarríos, donde le decica un reconocimiento muy personal:

“Chuchi” me sorprendió con la primera fotografía suya que vi captada en un concierto. Si era capaz de obtener esas imágenes de un clarinete, ¿no sería capaz de hacerlo de una caña de pescar? Con su chaleco repleto de tarjetas de memoria y objetivos, unas botas de agua, una gorra puesta del revés y su inseparable cámara me ha sacado a pescar, y digo que me ha sacado por que tras la primera salida en las demás ha sido él el que me ha insistido siempre en volver. Tiene el don de pescar imágenes con más facilidad que un pescador truchas. Pese a lo que pueda parecer ninguna de sus fotos está forzada, nunca dirige, se limita a ver y apretar el disparador con una rapidez asombrosa.

No me atrevo a añadir ni una sola palabra más. Sólo añadir que la colección A Mosca está profundamente agradecida gracias a su arte y generosidad.

Quien esté interesado en conocer su obra, puede seguirle en su blog