La “prehistoria” de la emergente, una historia que no sabe casi nadie…

Hace muchos años, muchos más de los que nos podemos imaginar, un pescador-montador se topó con un río lleno de truchas, que no paraban de cebarse, pero que nunca entraban a sus moscas. Desesperado, decidió recoger su equipo, marcharse a casa y montar una mosca a la que más tarde bautizó como “La Invisible”.

Son evidentes los parecidos entre esta mosca con más de veinticinco años y las que ahora son popularmente conocidas como emergentes.

En efecto, Paco Redondo tuvo que resolver con la sabiduría que regala la observación de la naturaleza, un enigma de la pesca. Se encontraban pescando en un concurso allá por sus tierras Charras y en una eclosión de no se sabe qué, porque las truchas comían vorazmente algo que no se veía, no conseguía clavar una trucha con las artificiales que él llevaba en su caja.

Pero Paco no sólo demuestra hoy en día el Maestro que es, ya lo hacía en esos tiempos donde los conocimientos de los mosqueros se contaban por unidades y todos aprendían día a día de lo que se les ocurría para resolver “problemas”: inventaba nalgo que ellos creían que serviría y se iban al río a ver qué pasaba… Así, los pocos mosqueros que había, eran exploradores de su propia pasión, a pesar de que muchos de los inventos no servían para nada o, por el contrario, lo daban todo. Claro, era normal, había un mundo por descubrir y era tan “fácil” acertar como fallar. A diferencia de hoy, que practicamente todos copiamos unos de otros y los Maestros como Paco Redondo o Luis Villas nos abren camino y montan los patrones que todos hemos de seguir para pescar, o almenos intentarlo.

Entonces Paco,un  frente a un anzuelo de tija recta puesta en el torno, comenzó a reflexionar sobre qué pasó unas horas antes en el río… ¿Por qué las truchas comen menos lo mío? Era evidente que algo fallaba… ¡o faltaba! Su instinto de pescador y su capacidad inata de observador, le llevó con la imaginación al río y allí vio que no veía nada, pero que la truchas, como esa misma mañana, seguían erre que erre cebándose endemoniadamente. Lo primero que se dijo a sí mismo fue que una trucha no se mueve si no hay algo que comer. Lo segundo era que si algo comía era algo que no había aflorado a la superfice, por es motivo no veía nada más que el aro de la cebada. Y por fín lo tercero, descubrir que los insectos… ¡o lo que fuere que comiensen las truchas! estaban casi en la superficie del agua… ¡Eureka! Tenía que conseguir una mosca que no flotara en superficie, pero que tampoco se hundiese como lo hacía las moscas ahogadas de León. Dejarlas en hundimiento constante de no más de 5 centímetros por debajo de la película del agua… ¡Teorías y más teorías!

Pero pasó su teoría rápidamente a la práctica: así los cercos de las moscas desaparecieron y puso una especie de “cosa” que él todavía no sabía que era la exuvia sobrante, de esa forma conseguía que la parte trasera de la mosca se hundiese; en la parte delantera, el hackle de la mosca se redujo a la mínima expresión y las alas se convirtieron en una especie de mochilita donde no molestaran ni se vieran, pero que cargarán suficiente agua para que terminara de hundirse ese poco necesario. Montó media docena de este invento todavía sin nombre y se fue con su inseparable hermano Tasio a probarlas al río.

Una vez embutidos en sus vadeadores, de nuevo vieron el espectaculo de las truchas comer “nada” y fue cuando ambos hermanos se lanzaron a probar ese cacharro feo y desde luego poco fiable. Cuando de repente, tanto a Paco como a Tasio, las truchas se lanzaban como locas a su “invisible” artificial, porque ellos no conseguían ver sus moscas, pero lanzaban, veían una cebada y clavaban mágicamente una trucha por pura intuición de que era su mosca lo que la trucha comí .

Como tantos inventos de la humanidad, salieron sin base científica, pero sí con la experiencia y la observación. Esta mosca que entonces bautizaron como “La Invisible” es la que dio paso al desarrollo de las emergentes, converidas en artificiales indispensables en la caja de cualquier mosquero. Una historia bonita, cierta y que sin duda muchos desconocen.

Yo soy al menos uno de tantos que estamos agradecidos a esta donación en vida de tu talento… ¡Muchas gracias, Paco!

Un prólogo maestro para un libro clásico de la pesca a mosca

Luis Quesada tuvo el honor de prologar un libro facsímile publicado en 1934, de Louis Carrerè: La trucha con moscas artificiales. El libro se convirtió entonces en la guía de enseñanza de esta técnica de pesca que entonces casi nadie conocía y menos practicaba.

En este prólogo: “Tinta indeleble: ¿crin de caballo o fluoro de carbono?” , Luis Quesada hizo un ejercicio de escritura asíntota entre el material de antaño y las modernas fabricaciones con materiales casi aeroespaciales. Lo contaba el áurea de la sabiduría del viejo pescador, acostumbrado a ver cómo pasa el tiempo y las aguas bajo sus moscas. Desde luego un trabajo de observación y reflexión en el que la conclusión final es que lo único cambiante es el el material, pero el hombre, el ser pescador permanece.

Invito a leerlo. Meditarlo. Repasarlo. llevarlo a la soledad de la pesca o al bullicio de los foros y las mesas de pescadores en las que casi siempre se está de acuerdo en una cosa: tomar un buen vino o cerveza fresca.

¡Pincha sobre la imagen del libro y disfruta del prólogo!

Nuevo boletín VIVE SEKOTIA

Acaba de ser editado el nuevo boletín VIVE SEKOTIA, que es el medio gráfico-digital que la editorial propietaria de la colección A Mosca emite de forma periódica. Contiene noticias y novedades relacionadas con el fondo editorial de Sekotia.

¿Quieres recibir gratuitamente el boletín VIVE SEKOTIA? Haz click AQUÍ

En la página 7 del boletín aparece la novedad inminente de MONTAJE DE CAÑAS PARA LA PESCA A MOSCA de Roberto Coll. Explica con claridad en qué cosiste este nuevo libro que como nota aclaratoria, es el primer libro escrito en español que trata este tema. EL interés entre los aficionados por montarse sus propias cañas de pesca y personalizarlas, es creciente.

La tienda virtual oferta WWW.TUSLIBROSYMAS.COM ofrece 2×1

La librería virtual Tus libros y Más.com ofrece un libro de la colección A Mosca y te regala otro de Naturaventur: El Idus de Marzo, un libro que narra la primera travesía española al Ártico. este libro apareció en el mercado con motivo del 25 Aniversario de la travesía.

Pincha sobre la foto para conocer mejor la oferta

La colección Naturaventur también pertenece al fondo editorial de Sekotia. Y la librería Tus Libros y Más ha organizado una oferta que juega con el concepto de naturaleza, ya que la pesca a mosca y la naturaleza están inevitablemente unidas Artificiales en la Pesca A Mosca + Idus de Marzo.

Te animamos a que conozcas esta oferta y descubre también cómo puede salirte gratis el envío.