El montaje de cañas para la Pesca a Mosca. Su montaje, reparación y mantenimiento

Desde al afianzamiento y evolución de la pesca a mosca en España, el pescador cada día busca mejorar su técnica, sus materiales, sus lugares de pesca… Al igual que buscamos ese montaje de mosca que sea aceptado mejor por los peces, ese vadeador que nos permita pescar muchas horas cómodamente y la zona de pesca poco visitada; pero también buscamos la caña que cumpla las expectativas que ponemos en ella. Y a veces es difícil encontrar una caña que nos satisfaga por completo.

MOntaje de cañas para la Pesca a MoscaEs Roberto Coll Alcalde el autor de este libro que trata sobre el montaje de cañas. Casi podríamos decir, único publicado en español, llega en un momento donde los artesanos montadores se están poniendo de moda. Coll, se convertió en un experto desde 1991 por razones de autoconsumo, al no encontar las cañas en el mercado español que él deseaba. Se lanzó a montar las suya y después la de otros muchos.

A veces queremos una caña con materiales diferentes o de mejor calidad, con acabados distintos a lo habitual, con una personalización exclusiva o con unas prestaciones adecuadas al uso que le vamos a dar. En este espacio es donde entran las cañas montadas artesanalmente. Esa caña siempre será “nuestra caña”. Habrá sido montada especialmente por nosotros y bajo nuestros requerimientos. No habrá otra igual. Por lo tanto, para el pescador a mosca, se convierte en uno de sus objetivos principales: pescar como quiere, con sus moscas y… su caña personal.

MONTAJE DE CAÑAS PARA LA PESCA MOSCA, es un libro práctico sobre el adecuado  montaje y tratamiento de las cañas. El pescador no introducido en el tema encontrará pautas y consejos que le serán de gran ayuda a la hora de comenzar con el montaje de su primera caña, para seguir avanzando en este arte y de valor en alza. El pescador-montador experimentado, ampliará los conocimientos con trucos o técnicas de trabajo que posiblemente todavía no conozca.

Y todo esto sin olvidar una cuestión de la que se suele hablar poco en el mundo de la pesca: la reparación de las cañas de mosca; el portacarretes que no ajusta o está roto; la empuñadura que se ha estropeado con el paso del tiempo; o una anilla desgastada por el roce de la línea,… Todos estos defectos tendrán fácil solución.

El lector y aficionado podrán alcanzar los siguientes objetivos:
• Seleccionar un blanck apropiado para la caña que desea.
• Construir la caña a su gusto por acción y estética
• Solucionar problemas de defecto, ya sea de cañas propias o ajenas
• Descubrir pequeños secretos profesionales para mejorar la caña que ya tenemos
• Reparar las cañas por rotura o desgaste de uso

A veces, por desconocimiento de las técnicas que se deben emplear, dejamos apartada alguna caña que con una sencilla reparación, volverían a estar como nuevas en el río y podrían depararnos otras muchas espléndidas jornadas de pesca… El libro tiene previsto aparecer en el mercado en el mes de septiembre.

José Antonio Suárez García, sobre montes y salmones, lo que quieras

José Antonio Suárez García es Vicepresidente de la Sociedad de Pescadores Mestas del Narcea en Asturias y Profesor Titular de Cartografía de la Universidad de Oviedo. También es topógrafo, geógrafo y fotógrafo, pero fundamentalmente se considera un pescador que encuentra en esta actividad la excusa para entender y fundirse con la naturaleza.

Escudo de Las mestas del Narcea. Sociedad de pescadores

La pesca es una actividad que se practica en libertad y en ámbitos de libertad. No hay pesca sin peces ni peces sin río. Los ríos son el escenario del arte de la pesca.

Con estas declaraciones de intenciones, José Antonio Suárez se ha hecho una voz con autoridad en el mundo del salmón, su vida, su ciclo y su lucha por la recuperación de una animal exclusivo y que desgraciadamente no se le trata como el estadio que se le querido dar: el Rey del río.

Así, con esta convicción arraigada en un hombre cuya palabra ha hecho su fuerza en la razón, escribe el prólogo de la fábula LA DANZA DE LOS SALMONES, de Mercedes Salisarchs. No tardó en hacerse cargo de este trabajo que realizó gustosamente y que es este documento el que da ese enfoque “técnico” a esa gran narración que es esta breve e inmensa obra que es La danza de los salmones.

Lo cierto es que el prólogo tiene a autoridad del conocimiento experimentado, y el toque magnífico de un maestro, porque el tono es pedagógico y reúne las características de inapelables de un texto sabio: engancha y es verdad.

José A. Suárez fue cofundador de la Asociación de las Mestas del Narcea, posiblemente la asociación de pescadores que más a hecho y aportado al cuidado y prevención de su casi posible desaparición del salmón atlántico de nuestras costas cántabras. Esperemos que no lo permitan, y que estos guardianes de todos, no desfallezcan en su lucha asociativa y particular.

Descripción y ciclo NATURAL del salmón atlántico

Por interés y conocimiento del salmónido rey y por su calidad pedagógica, esta introducción que realiza José Antonio Suárez García en la fábula LA DANZA DE  LOS SALMONES, de Mercedes Salisarchs, creemos que hacemos mucho bien aportándolo al Blog como un artículo de fondo. Las fotos también son propiedad del autor del escrito y son las que aparecen a lo largo del relato del libro. De igual forma se presentan al lector como un documento inédito que invitamos a que nadie se lo pierda.

Macho con librea nupcialSi quieres leer un capítulo de este magnífica relato pincha en este ENLACE

El salmón atlántico (Salmo salar) pertenece a la familia de los salmónidos y es el pez de mayor tamaño que puede encontrarse en los ríos cantábricos. También es la pieza más codiciada por el pescador deportivo y, hasta la generalización de su piscicultura a finales de los 90, por el profesional.

Los adultos que remontan hoy los ríos asturianos tienen un peso medio próximo a los 5 kg., oscilando entre 1,3 kg. los más pequeños y 22 kg., el más grande del que tenemos constancia documental.

A lo largo de un complejo ciclo vital, el salmón pasa por diferentes fases en las que experimenta notables cambios morfológicos. De vientre blanco-anacarado, con flancos plateados y el dorso de un color azul-magenta metalizado, apenas existe diferencia entre machos y hembras cuando penetran en el río. El cuerpo, esbelto y comprimido lateralmente, remata en un acusado estrechamiento, denominado muñeca, al acercarse al pedúnculo caudal y está cubierto de manchas oscuras —en forma de aspa— que se van haciendo más escasas en torno a la cabeza, bajo la línea lateral y llegan a desaparecer en la mitad inferior del pez. Entre la aleta dorsal y la caudal se encuentra una pequeña aleta adiposa, sin utilidad motora aparente, que, mediante ablación, es utilizada en bioestadística para el seguimiento y control de la repoblación asistida o artificial.

A medida que se acercan al momento de la reproducción, el dimorfismo comienza a hacerse cada vez más patente. El color plateado de los flancos se torna cobrizo en las hembras mientras que en los machos se vuelve amarillento con pintas rojas dando lugar a una característica librea nupcial; también y sólo en los machos o bicales, la mandíbula inferior se desarrolla y se curva hacia arriba para formar una especie de gancho o beifo [foto página portadilla interior] que, en ocasiones y en grandes ejemplares, llega a taladrar el paladar superior.

El salmón es una especie anádroma, es decir, que nace en el río y desarrolla la mayor parte de su ciclo vital en la mar regresando después a las aguas continentales para la freza. El retorno o entrada se produce dilatadamente, por fases, mediante individos de pesos y edades distintas que penetran entre los meses de febrero a octubre. El desove, por el contrario, suele tener lugar en un corto período de tiempo: de principios de diciembre a principios de enero. El número de huevas que las hembras depositan depende de su tamaño y oscila entre los 1.000 huevos/kg en los añales (salmones de 2 ó 3 kg. de biomasa) a los 2.300 huevos/kg. de las grandes hembras de invierno (salmones de más de 7 kg. de peso).

Los huevos, previamente embrionados, eclosionan entre febrero y marzo, dependiendo de la temperatura de las aguas en las que se hallan depositados y de su fecha de fecundación. Para la eclosión es necesario acumular una temperatura de entre 400 y 450 grados-día, es decir, si la temperatura se mantiene constante en 5° C, se requieren para la eclosión 80 días y si la temperatura es en cambio de 10° C (como sucede en el Centro Ictiogénico de Las Mestas, sito en Quintana – Pravia) este período se reduce a un máximo de 45 días.

Alevin entre las piedrasTras el nacimiento, las larvas permanecen ocultas y escasamente activas en la gravera alimentándose del saco vitelino al que continúan adheridas. Se denominan entonces alevines vesiculados (yolk sack alevin). Pasadas cuatro semanas [foto lateral], los alevines han reabsorvido ese saco vitelino y se dispersan por el río, ocupando áreas de profundidad somera y corriente moderada donde comienzan a alimentarse de larvas de insectos. Los ingleses lo llaman en este momento The Fry que significa pececillo o alevín con verdadera forma de pez.

La necesidad de alimentación induce a estos alevines a un comportamiento territorial, defendiendo respecto a sus congéneres y a sus parientes, las truchas, las mejores posturas (es decir los lugares de alimentación y las oquedades del lecho en que se ocultan). Las altas temperaturas de los ríos asturianos (5 a 25º C) permiten un rápido desarrollo de los alevines, que a finales de su primer verano de vida alcanzan de 8 a 10 cm. de longitud furcal adquiriendo características morfológicas similares a las de la trucha común.

Alevines o "parr"Estos individuos jóvenes, llamados coloquialmente pintos (parr, en inglés) [foto lateral], lucen manchas circulares —o pintas— de colores negro a rojizo en ambos costados. Las diferencias más relevantes con respecto a la trucha común (Salmo trutta fario) son: el cuerpo más esbelto, la muñeca más estrecha y la escotadura más pronunciada en la aleta caudal. Además, la boca es más corta que la de la trucha y en algunas de sus aletas así como en las pintas rojas laterales carecen del llamativo reborde blanco de estas últimas.

Debido a la abundancia de nutrientes y a la temperatura del agua antes citada, los jóvenes pintos permanecen en los ríos asturianos menos tiempo que en el resto de los ríos del atlántico norte; normalmente de uno a dos años en los que sufren preferentemente el impacto de la actividad humana y también la predación de nutrias, aves pescadoras, grandes truchas e incluso de sus propios congéneres que reducen de forma importante su población. Llegada su primera o segunda primavera, cuando alcanzan una longitud de entre 12 y 15 cm. se producen profundos cambios morfológicos y fisiológicos que tienen por objeto adecuar el metabolismo del pez a las condiciones de vida en aguas salobres. Dicho proceso metamórfico se denomina esguinado y se manifiesta en una coloración llamativamente plateada que permite tanto la adaptación de la piel a la salinidad marina como una “nueva y necesaria mímesis ambiental”. Cada primavera esguina una parte de los salmones nacidos la primavera anterior y todos los que ya tienen dos primaveras, pero la proporción varía de acuerdo a las características de cada río y a las condiciones climáticas del momento.

Frente al comportamiento individualista del pinto, los esguines vuelven a manifestar actitudes gregarias que culminan en la formación de grandes cardúmenes o bandos, que se acercan progresivamente al mar impulsados por las crecidas primaverales. Antes de adentrarse definitivamente en el océano, suelen pasar un breve periodo de adaptación en áreas mareales y en la desembocadura sufriendo la predación de lubinas y aves marinas —como el cormorán— que adaptan su reloj biológico a esta coyuntura.

El ciclo de vida marina transcurre en aguas frías y ricas en nutrientes, actualmente muy alejadas de los ríos de origen. Los salmones procedentes de los ríos del litoral atlántico se concentran al sur de Groenlandia, en la Islas Faroes, en las inmediaciones de la Península del Labrador y frente a las costas de Noruega, principalmente. En estos lugares, las llamadas áreas de pasto, se mueven en pequeños bancos por aguas superficiales alimentándose de peces y crustáceos de escasa talla. Focas y orcas son entonces sus principales predadores.

El ciclo de vida marina es variable: uno, dos o tres años; raramente cuatro . Transcurrido este período los salmones regresan para la reproducción a su “lugar” de origen. Los mecanismos de guía y reconocimiento del arroyo natal, de la cuenca fluvial, o —principalmente— de un ámbito geomorfológico, son aún desconocidos, especulándose con la influencia de corrientes marinas, geomagnetismo, variaciones de salinidad, percepción organoléptica de las características bioquímicas de las aguas e incluso detección de hormonas secretadas por los juveniles que permanecen en el río. En Asturias, las más recientes investigaciones en materia genética han permitido caracterizar dos poblaciones diferenciada, una al este y otra al oeste, respectivamente, del Cabo de Peñas.

Salmon añal

A su llegada a la costa, los salmones suelen permanecer en las proximidades de la desembocadura de su río de origen, en las llamadas aguas de transición, adaptándose de nuevo a una agua dulce que fluye superficialmente sobre la salobre, más densa, y esperando una marea o una crecida que les facilite el remonte. Las primeras entradas son más bien escasas y se detectan a finales del invierno, de febrero a marzo. Suele tratarse de ejemplares de gran tamaño, más de 8 kg, que han pasado hasta tres y cuatro años en el mar y se denominan salmones vernales. Posteriormente las tallas y edades se van reduciendo progresivamente, al tiempo que aumenta el número de ejemplares. En torno a los meses de abril y mayo penetran los salmones mayucos, de entre 4 y 8 kg de peso y con sólo dos inviernos de vida marina. A lo largo del verano entran los salmones añales, de apenas 2 kg de peso y esguinados en la primavera anterior, por lo que han pasado un solo invierno en las aguas oceánicas. Por último, con las primeras crecidas otoñales y finalizado ya el periodo de pesca deportiva, suele detectarse la entrada de algunos ejemplares de gran tamaño y al menos dos inviernos de vida marina, que se dirigen directamente a las áreas de freza.

Salmon remontando el río Y es que la persecución de la que el salmón viene siendo objeto por parte del hombre, desde tiempo inmemorial, ha afectado principalmente a los salmones grandes y medianos cuya permanencia en el río hasta la época de freza se hace cada vez más difícil.

En su remontada a las cabeceras de los cursos fluviales los salmones no se alimentan, sobreviviendo a expensas de las grasas de reserva acumuladas durante su ciclo marino. Si se considera que el celo acontece en los meses de diciembre y enero, puede encontrarse una explicación lógica para la diferente distribución de talla de los salmones que entran en cada época del año. Los vernales o ejemplares que remontan los ríos en los últimos meses del invierno, deben ser capaces de aguantar casi un año de vida fluvial sin apenas alimento, por lo que son ejemplares de mayor talla y consecuentemente de una mayor reserva energética. Los añales, sin embargo, deben sobrevivir sólo algunos meses y pueden por ello ser de menor talla.

Macho y hembra emparejadosPreparando las "cunas" de la puestaSalmon desovando

A medida que se acerca el momento de la reproducción, los salmones comienzan a emparejarse [foto izquierda] y se vuelven enormemente territoriales. Se produce entonces en los frezaderos (zonas de río aptas para el desove) una especie de danza en la que machos y hembras se conocen y reconocen mutuamente tratando además de acotar un fregón, un espacio de dos o tres metros cuadrados donde poder desovar. Llegado el momento, la hembra excava, con potentes golpes de aleta caudal [foto central], una cama en las gravas del lecho fluvial. Posteriormente, deposita en dicha cama los huevos, que son fecundados casi de inmediato por el macho que se coloca para ello al lado de la hembra [foto derecha]. En ese momento las aletas se estiran, las mandíbulas se abren y los cuerpos palpitan estremecidos, vertiendo a las gravas originarias toda la simiente. Es una cópula impaciente que se realiza tras muchos meses de paciente espera; el éxtasis final, la creación de vida latente o embrionación…

Tras la fecundación la hembra procede a enterrar de nuevo la puesta en el fregón. En muchas ocasiones, se observa la participación de otros ejemplares machos más pequeños e incluso de juveniles precoces que aún no han esguinado, los llamados virones que contribuyen a fecundar la parte de la puesta no cubierta previamente y a suplir las deficiencias de algunos machos estériles o moderadamente fértiles.

Macho moribundo tras el desove
Macho moribundo tras el desove

Todo el proceso descrito: retorno, remonte del río y reproducción resulta agotador para unos animales incapaces de alimentarse en el medio fluvial. Por ello, los salmones que ya han frezado, los denominados zancados (kelts) [foto superior], apenas sin reservas energéticas y cubiertos de heridas son muy propensos a enfermedades fúngicas y mueren en un alto porcentaje de los casos. Habitualmente se dejan bajar río abajo para ocupar, preferentemente, las colas de los grandes pozos mientras su cuerpo experimenta una transformación, una especie de reesguinado que los convierta, otra vez, en salmones plateados. Finalizado este proceso, reagrupados de nuevo, las fuertes crecidas primaverales los ayudarán a volver al mar para emprender, juntos, un nuevo viaje de miles de kilómetros del que muy pocos retornarán para un segundo e incluso un tercer período reproductor, en casos excepcionales.

No importa morir, todos morimos; importa cómo morir, por qué morir…; importa el modo en que, mediante muerte, NATURALEZA (del latín natus, que significa nacer o renovarse) nos remita “siempre” a un nuevo nacimiento.

Final natural del ciclo de vida de un salmón

Nuevo número del Magazine Digital Mosquero.

Este magnífica publicación de genética argentina, no deja de regalarnos puntualmente con esta publicación en español que nada tiene que envidiar a ninguna otra de factura anglosajona, con mucha más trayectoria en este tipo de publicaciones que las escritas en español.

Ya se encuentra disponible el número 38 del Magazine Digital Mosquero. Lo puedes encontrar tanto en formato PDF para descargar, y también en formato ISSUU para ver de manera On Line.

En este número encontrarán

Editorial: ¿Cuál es el límite?
Relato: Aluminé
Moscas argentinas: Lombardini Special
Relato: ¿Nada es para siempre ?
Relato: Aventuras de otoño
Reportaje: Cecilia Di Prinzio
Informe: Psicultura Arroyo Baguilt
ONG informa
Atado: Sandra Special

Sin duda, una de las mejores publicaciones de pesca con mosca en español.

Elige tu idioma: más fácil y mejor información para todos

Debido a la cantidad de visitas recibidas desde muchos puntos de USA y Europa, además de otros puntos como Portugal, Brasil, y otros idiomas diferentes al español, hemos hecho el paseillo idiomático al Blog de A Mosca.

Dado la cantidad de visitas que estamos teniendo en el Blog de A Mosca, hemos incluido una herramienta muy útil para todos: gracias al botón de TRASLATE que se acciona en la derecha de tu pantalla, podrás elegir 36 idiomas diferentes y conocer con más facilidad la información de cada una de las entradas que se introducen en el Blog.

Compruébalo tú mismo y elije un idioma entre 36 posibilidades diferentes y si quieres lo dejas de forma permanente o lo cambias de nuevo al idioma deseado.

Esperamos que sigas disfrutando de nuestras entradas al blog.

El baile nupcial del hucho

En la Gaceta de Salamanca, Javier de Cabo colabora de forma habitual y en esta ocasión hizo un artículo sobre la reproducción del Hucho, una especie de salmónido alóctono introducido en España hace ya décadas. El proceso de reproducción de este pez codiciado por muchos pescadores es un sistema que está bien conocer.Las fotografía son de Barroso

En abril dependiendo de variables como la temperatura, presión atmosférica, fases lunares, etc. llega el día en que, por fin, los salmones están a punto para la reproducción asistida.

Aurelio es el encargado del centro ictiogenico, experto conocedor de este gran salmónido que se cría con la finalidad de abastecer el coto salmonero de Villagonzalo II, sus dos hijos y Leo trabajan duramente con él para sacar adelante, de forma totalmente artesanal, la puesta y fecundación de los huevos  de estos grandes ejemplares de salmón del Danubio hucho-hucho. La jornada comienza por la mañana temprano separando los reproductores, se le reduce el espacio del estanque mediante una red plomada.

Para poder manejar a estos especímenes es necesario sedarlos ya que por su peso y tamaño sería  imposible de otra manera.

Uno a uno se van sacando con una gran sacadera y se van pasando a una gran bañera alargada y estrecha para poder manipularlos y seleccionar a los reproductores por tamaño, sexo, edad, y otras características que solamente los  expertos conocedores de estos majestuosos peces dominan gracias a la experiencia acumulada a lo largo de los años y las enseñanzas de Aurelio,  toda una vida dedicada tanto  a las truchas como a los salmones. Desde la bañera alargada, los salmones se van pasando de uno en uno a una bañera individual que  contiene un anestésico donde sedarlos. Una vez sedado se extraen de la bañera y se procede mediante un masaje a la extracción de las huevas  y el esperma recogiéndolo en  barreños que posteriormente serán llevados a oscuras a una nave  donde, después de una serie de procesos de lavado reposo y vigilancia diaria nacerán los esguines (alevines) con los que después de un proceso de cría poder abastecer el coto de Villagonzalo II.

El  rey del Tormes

Nacimiento y vida de un pez introducido en las aguas del Tormes, cuya pesca es codiciada por aficionados  de  todo el mundo.

El salmón del Danubio (Hucho-Hucho) especie introducida en el Tormes nace en su gran mayoría en el centro Icteogenico de Galisancho sin cuyo funcionamiento no existirían.  Los últimos años, se vienen sacando de media unos 70 mil huevos que eclosionan alrededor de los 25 ó 30 días dando 40 mil esguines (alevines), saliendo adelante unos 30 mil. En su primer año alcanzan los 30 a 40 cm necesitando mínimo  cuatro años para coger la medida legal de pesca  70 cm. La alimentación es a base de piensos y truchas arco iris vivas.

El tiempo de estancia en el centro depende básicamente de la producción si hay muchos se reduce el espacio  siendo necesario la suelta, algunas veces  con medidas  pequeñas  20 o 30 cm. dejando siempre un número superior a los permiso anuales de pesca para soltarlos con la medida legal.

Las sueltas se realizan siempre en el Coto de Villagonzalo II aunque existen salmones en todos los tramos del Tormes, incluidos los cotos de trucha común, Galisancho, Tormes, Escenario de Pesca y Chorrón, con el consiguiente peligro que esto puede suponer ya que este gran pez se alimenta básicamente de otros peces.

Actualmente el centro podría abastecer a otro acotado si se rebajase la medida legal de captura, el problema viene dado por el espacio y el tiempo para coger esa medida legal de 70 cm.  El Centro es pequeño estando compartido con la cría de trucha autóctona del Tormes.

LOS DETALLES

-> El periodo de pesca para el hucho va desde el primer domingo de mayo  hasta el 31 de agosto, ambos inclusive. Pudiendo llevarse a casa un ejemplar por  pescador y día, con una talla mínima de  70 cm.

-> Al Centro Icteogenico se llega por la C-510 hasta Alba de Tormes desde donde sale la carretera a Galisancho. Distancia aproximada, 35 Km.

-> Las repoblaciones de los salmones del Danubio (Hucho) se llevan a cabo regularmente haciéndolo con salmones de tallas diferentes por lo que el coto mantienen una población elevada de salmones.

Editar desde la humildad o poder elegir en libertad

La aparición de un libro tiene un componente irremediable de dimensión universal. Un libro es siempre un punto de encuentro entre autor y lector, en el que de una manera u otra provoca cierta intimidad que les envuelve a ambos, incluso cuando ambos desconocen esta realidad.

Y a modo de introducción, te ruego que veas este enlace que te servirá de mucho:

La editorial, la parte industrial de la publicaciones de libros, ayuda de forma decidida a provocar esas uniones, que en la mayoría de las ocasiones dejarán impresa en la memoria o el sentimiento del lector algo de quien lo escribió y el lector será como ese “ladrón” de ideas porque las apropiará de alguna forma y pasarán a ser parte de él, de su vida, y muy posiblemente afectará también a su propio estilo de cómo vivir la vida.

Si algo puede satisfacer al editor pequeño, como es nuestro caso, es oír frases como “me gustó aquel libro que sacaste sobre…” A falta de autor, el público te convierte en el “señor” del libro. Nunca podrá sustituir al autor, pero sí lo hará como responsable de que esa obra haya visto la luz y muchos hayan hecho de ella un espacio interior para siempre.

Si algo ha caracterizado mi connivencia con la pesca a mosca, ha sido sin lugar a dudas mi relación con las personas: el conocimiento y la amistad. No puedo dejar de ver que en los años que llevo pescando, primero a lance ligero, y desde hace ya unos 17 a mosca, mi camino se ha prodigado de amigos, y amigos muy buenos. La pesca a mosca, en la gran mayoría de las ocasiones, provoca amigos…

Pero desde que comencé la andadura de la editorial, esa amistad se ha reforzado doblemente, porque la unidad de un sentimiento queda remachada con el hacer profesional de autor y editor.

Es cierto, cuando se edita de forma humilde, no todo es 100% bueno, pero sí puedo asegurar que ninguno de los libros publicados se han hecho sin darle importancia. Se han reconocido errores y se ha tratado de retomarlos para mejorar en el siguiente. Pero en cualquier caso tengo que romper un lanza a favor de los autores, esos seres capaces de transmitir sentimientos o conocimientos a los demás a través de las letras. Pero particularmente a los autores que han ido junto conmigo, construyendo la editorial Sekotia, en concreto ahora la colección A Mosca. Todos han dado un pedazo de su vida, de su sentir, de su esfuerzo, de la valentía que se ha de tener para dejar por escrito el legado de su pensamiento. Todos son buenos y luchadores.

Pero si algo tiene en ventaja la capacidad de editar en pequeños sellos como este de Sekotia, es que da una enorme banda ancha para que el editor y su equipo puedan elegir autores, temas y títulos. Por eso, la relación autor-editor, es siempre más estrecha; es un trabajo de equipo donde ilusión y profesionalidad van cogidas de la mano, porque se come en el mismo plato, con la misma cantidad de sal, esté o no quemando la sopa.

Un pequeño editor salva siempre la libertad de expresión, porque puede elegir qué editar. Sin embargo, las grandes editoriales están supeditadas al mercado, esclavas de las obligadas ventas, o porque sufre presión del Grupo al que pertenece o a las malditas manipulaciones mediáticas. El pequeño sello vive en un delicado equilibrio  que le puede hacer desaparecer de igual forma que apareció un día… Sin ruido y con dolor. Pero la satisfacción de publicar en libertad es siempre envidada por las cabezas de león, porque dirigirse a minorías bien selectas hace que verdaderamente te sientas humano. Con A Mosca nos pasa esto y sus lectores también encuentran en nosotros la cercanía de poder decir lo que les gusta y lo que no les gusta, con aquella cercanía que propicia la buena amistad.. .

Cómo empezar a pescar con cola de rata… ¡y no desesperarse en el intento!

Se trata del Tomo 1 (4ª Edición-Marzo 2006) de Gerardo Herreros , dos argentinos empeñados en enseñar a pescar a mosca por que sí, porque ellos quieren…

Se trata de un manual muy completo del que el pescador veterano no debe perderse algunos aspectos y consejos, si bien no para la técnicas de pesca, sí respecto al pescador, sus costumbres, maneras y modos de actuar en el río.

El libro se distribuye gratuitamente en la “red” y desde el Blog de A Mosca lo ponemos al alcance de la mano de quién lo desee, aunque sea como coleccionista. ¡Disfrútalo!

CÓMO BAJARSE EL ARCHIVO: hacer “clic” directamente en la portada del libro, verás el PDF y pinchando en el icono del disquete te lo puedes bajar. Otra opción para bajártelo es: sin abrirlo, hacer “clic” botón derecho y luego “Guardar destino como”

Pescadores, moscas y peces, tres locuras distintas y una sola pasión.

El pasado mes de mayo  de este año de 2010, Manuel Iglesias fue la firma invitada con un artículo que causó sensación entre muchos de los que leen y reciben el Boletín A Mosca. Por su interés literario y de contenido, queremos repetirlo en el Blog de A Mosca. Espero que te guste como a tantos ya le ha sucedido.

Contar historias de moscas, es hablar de éxitos y  fracasos, ilusiones y desilusiones,  mentiras y exageraciones,  colores y  tintadas perfectas,   pelos y plumas milagrosos, de lógica y  locura, y como no, de manos y artesanos que hacen grandes trabajos.

Hace años que monté mi primera mosca y hasta  ayer que até  la última, observo entre ellas poca diferencia. La primera os la podéis imaginar, todos hemos pasado por eso, una masa de hilo y plumas, poco reconocibles como artificial de pesca que sin embargo dio paso a una segunda y luego a muchas más. No se si al conjunto de  todas aquellas  moscas mal montadas  podemos colocarles el cartel de éxito, pero si después, en el tiempo, alguna de las realizadas logró su objetivo, un pez, creo que podemos denominarlas de éxito.

Peor lo tienen quienes comenzaron y no continuaron, no montan, no disfrutan pescando con aquello que los montadores denominamos la continuación de la pesca o  el placer de pescar con tus moscas; si al placer de pescar, le añadimos el de  hacerlo con nuestras moscas,  el placer se duplica. Pero visto desde otro lado, tal vez el error no sea tan grande, posiblemente  el comprar moscas sea  mucho más inteligente que almacenar toda esa cantidad de materiales, a veces,  nunca usados y que por añadidura estorban a quienes viven con nosotros. Y  si a esto le añadimos los esfuerzos de montar, las horas perdidas, los comederos de cabeza (que no son pocos)  y las largas visitas realizadas para sacar modelos de Internet,  creo que montar, más que un éxito, puede ser una pérdida de tiempo. Y entre aquella primera mosca y la última, los peces me han enseñado que apenas hay diferencias.

En este camino, el de las moscas de pesca, uno se topa con toda clase de pescadores, desde los más extremitas, los de la “matadora” que todo lo pesca,  o los que tras muchos trabajos de entomología y usando los materiales más extraordinarios, no aciertan a pescar con ellas. Y en el medio, una serie de maniáticos de  los  colores,  las imitaciones perfectas,  los  horarios o el modelo que el año pasado le dio el éxito. De espaldas a todo esto, nos encontrarnos con  los “desastres” los que ponen lo primero que encuentran, esos que en lugar de moscas llevan  “garrapatas”  en sus cajas y terminan la jornada tan contentos.

Y es que la manía de la moscas peinadas, esas cuyas alas deben igualarse con tal perfección que exigen un calibre electrónico , o aquellas que requieren de un dubbing o  pelo de  origen rarísimo y precio alto, son historias pasadas. Alguien dijo que las truchas no estudian entomología, y yo añado que nunca han consultado un catálogo de productos de pesca.

El prestigio del montador, de sus manos, de esas obras maravillosas que de ellas nacen no se hace ni en uno ni en dos días, se va labrando con su esfuerzo, con sus clientes, y cómo no, con aquellas moscas que pone en manos de unos y otros, buscando sin duda las alabanzas. Y los denominamos artesanos o  maestros,  y ellos consienten. Pero ese orgullo se cura cuando nos enteramos que en Tanzania y  Tailandia,  y sólo son dos ejemplo, montar un ciento de moscas se paga a un euro,  y por supuesto,  las bordan.

De aquella primera a esta última, he vivido éxitos y  fracasos, alegrías y frustraciones, he visto como pescaban las mosca que nunca hubiera montado, como me deshacían modelos que,  olvidados en la caja habían fracasado una y otra vez,  y cómo, cada día que pasa, veo que  más y más moscas abarrotan mis cajas. Y no se dónde estará el límite.

Ahora  pienso que sé  de moscas lo que sabía el primer día,  nada; que lo que  aumentó fue  mi pasión por la pesca  y que pescadores, moscas y peces,  son tres locuras que me llevan a una pasión que veo, a través del tiempo, desde prismas muy diferentes y que solo conducen a una mayor, la pesca a mosca.
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Manuel Iglesias Angulo
EFFA Flycasting Instructor

El salmón, cada vez peor…

El salmón, en Galicia como en el resto de la cornisa Cantábrica, cada vez peor… Esta es la denuncia de AEMS-RÍOS CON VIDA ante la falta de medidas para la recuperación del salmón atlántico en los ríos coruñeses.

Texto: Mark Adkinson, AEMS-Ríos con vida Galicia.

Ante la frágil situación del salmón y la escasez de reproductores en todos los ríos coruñeses, esta Asociación formada por pescadores conservacionistas y defensores de los ríos, denuncia la inactividad de la Xunta para conservar una especie emblemática de Galicia y fuente de recursos en el mundo rural.
La evolución del salmón atlántico en España en los últimos 40 años es alarmante. Apenas un 9 por ciento de nuestros ríos salmoneros son el hábitat de poblaciones en buen estado, habiéndose extinguido en cerca del 70 por ciento de los ríos españoles y siendo su estado vulnerable o crítico en otro 20 por ciento de los ríos con poblaciones históricas. Hemos pasado de pescar 12.000 salmones a principios del pasado siglo a menos de 100 en la actualidad.
Como se puso de manifiesto en nuestras XXXI Jornadas, celebradas en Rábade (Lugo) del 2 al 4 de julio, en contraste con los esfuerzos en las provincias de Lugo y Pontevedra, los ríos salmoneros coruñeses apenas reciben la atención adecuada para su recuperación. Según el reciente “Atlas de los Ríos Salmoneros de la Península Ibérica”, su situación en los ríos de esta provincia es más que lamentable y pide a gritos un decidido esfuerzo de recuperación. Actualmente, el salmón puede considerarse extinguido en ríos como el Eume, el Xubia o el Mero; prácticamente desaparecido en el Grande do Porto y Sor; y bajo mínimos en el Mera, el Mandeo y el Tambre. De las poblaciones salmoneras coruñesas, sólo el Ulla, limítrofe con Pontevedra en su curso medio y bajo, ha logrado mantenerse aún en difícil situación, en buena medida seguramente gracias al programa de recuperación aplicado desde principios de los años 90. AEMS-RÍOS CON VIDA propone la adopción de una serie de medidas con vistas a la progresiva recuperación de las poblaciones de salmón atlántico.
Las medidas se dirigen a la restauración y mejora del hábitat, como la caducidad y revisión concesional y la adecuación de las presas hidroeléctricas de los ríos Anllóns, Eume y Grande, eliminando los obstáculos obsoletos como los del Castro, así como la eliminación de los vertidos residuales urbanos e industriales, la contaminación procedente de las granjas y la colmatación por sedimentos procedentes de la actividad forestal y de obras públicas.
El aseguramiento de las poblaciones en los ríos Sor, Eume, Mera, Mandeo, Xubia, Castro, Anllóns, Tambre y Grande, a través de la reintroducción controlada por parte de los científicos de la propia Xunta. Las repoblaciones han de realizarse bajo estricta supervisión científica con el fin de lograr una primera recuperación de la especie en poblaciones muy degradadas. Los trabajos en este sentido en los ríos coruñeses son paupérrimos, a la vez que el centro ictiogénico de Sobrado dos Monxes no está adaptado a las necesidades salmoneras de los ríos coruñeses, pues cría aún en la actualidad trucha centroeuropea que compite con la autóctona gallega y compromete su conservación.
Analizando los datos de la provincia de La Coruña, podemos ver datos muy llamativos, pues sólo se han intentado reforzar las poblaciones con juveniles de salmón en tres cuencas:

>>  El Mandeo en dos ocasiones, en los años 2000 y 2004, con un total de 9.100 alevines.

>> El Sor, con 2.998 alevines en el año 2004.

>> El Tambre, con 5.573 alevines en el año 2004.

Contando los ocho grandes ríos salmoneros de La Coruña: Sor, Mera, Xubia, Eume, Mandeo, Tambre, Anllóns y Grande, resulta una media de 147 peces por río y año. Esta cifra es ridícula si tomamos como referencia que la estimación de retorno es de uno por cada mil en esta especie. Siendo La Coruña la provincia que tiene más ríos salmoneros de Galicia, se ha trabajado en 15 años la mitad de lo que se realiza en refuerzo de poblaciones en cualquier cuenca de Lugo o Pontevedra en un año.
Ríos como el Mera, el Xubia, el Eume, el Anllóns y el Grande, no han recibido ni un solo alevín desde el año 1995, conservando alguno de estos cauces poblaciones de salmón residuales y por tanto al borde de la total extinción. Vemos que la cifra es insignificante si tomamos como referencia que la estimación de retorno es de uno por cada mil en esta especie.
La modernización de la gestión pesquera, mediante la generalización de la pesca sin muerte y la adecuación de la actividad pesquera a la situación real de esta especie, llegando incluso a su veda. Reducción del furtivismo tanto en el estuario como en el curso fluvial.
Creación de un equipo científico y técnico especializado que trabaje por la recuperación del salmón en La Coruña
Entendemos que estas medidas pueden ayudar a recuperar las maltrechas poblaciones del salmón atlántico en esta provincia y fomentar el desarrollo rural de los municipios ribereños.