Cuando la mosca seca es imbatible

A cada uno lo suyo, y en este caso, ahora que comienza mayo, el mes por excelencia de la mosca seca, ofrecemos este breve artículo para abrir boca.

Cuentan que cuando en España la pesca con sedal pesado era inexistente y los franceses venían a León a pescar las truchas de Santa Marina, los lugareños de Villamor se quedaban tan extrañados de lo que hacían aquellos hombres y de la cantidad de truchas que pescaban, que muchos creyeron que los anzuelos tenían un extraño maleficio y que al final se quedarían ellos mismos sin truchas para pescar.

¡Hoy día sabemos que no había ni trucos ni brujerías! Hoy en día, lo que hemos constatado, es que nos hemos quedado sin truchas por las lavadoras, no por pescar a mosca seca. Y gracias a que al Órbigo cada año se le inyectan algunas fario, Santa Marina sigue siendo uno de los cotos más deseados por los pescadores de toda España, y todavía también desde fuera de ella.

Y cuando llevamos ya unos cuantos años pescando y hemos visto la eficacia que tiene nuestras posadas en aguas de casi cualquier río, nos llenamos de satisfacción y queremos seguir y seguir. Y cada año surge una nueva mosca “secreta”, un nuevo material que seduce más a las pintonas. Y también surgen de los investigadores y fabricantes, herramientas más eficaces y capaces: bajos más finos y largos, más transparentes; colas de rata versátiles y cañas más potentes y largas que se ajustan a cada situación del río en que nos encontremos. Y entonces, cuando todo esto confluye en un buen pescador, pasa lo que pasa… ¡Mira, mira lo que pasa cuando la mosca es la apropiada: que nada puede con ella!

¡Ánimo y moja tus moscas!