¿Cómo, cuándo y por qué disminuyen las poblaciones de salmónidos? Nuevos retos para la gestión piscícola

La pregunta del millón, la que todos nos hacemos y sobre la que todos especulamos. Se trata de un tema de importancia tan capital, que considero importante hacerme eco de este evento que no pertenece a la editorial pero que subyace en el espíritu de la línea de publicaciones. Desde A Mosca os animamos a que asistamos y recibamos información real, científica, y alejarnos de todos esos supuestos que se discuten y que nunca sabemos cuál es la verdad que se vive en nuestros ríos.

Cualquiera que, por curiosidad, haya observado poblaciones animales a lo largo del tiempo y muy especialmente, pescadores y cazadores, se han dado cuenta de que la  abundancia de sus especies favoritas varían a lo largo de los años, a veces, de una forma sorprendente. Por ejemplo, hay años en los que abundan las truchas o las perdices o los corzos mientras que, en otros años, sus abundancias parecen haber decaído de tal manera que, de repente y sin ninguna razón obvia, da la sensación de que se están extinguiendo.

Esta observación es ampliable no solo a las poblaciones que de una u otra manera están explotadas, por caza, pesca o de otra manera, sino a las propias poblaciones naturales no-sujetas a ningún tipo de explotación. Por ello, no solo cabe preguntarse ¿cómo, cuándo y por qué fluctúan las poblaciones? sino ¿qué mecanismos tienen las poblaciones sujetas a mortalidades no-naturales (en muchos casos severas), para mantenerse en el tiempo?

Claramente, responder a estas preguntas no solo tiene una importancia científica fundamental sino que además, es difícil (si no imposible) plantear “gestiones científicas” de poblaciones explotadas si no podemos responder, de forma inequívoca, a estas cuestiones.

Durante décadas, dos teorías han intentado explicar los procesos que subyacen a estas variaciones. La primera teoría se basa en la existencia de mecanismos de retro-alimentación que dependen estrictamente de la operación de la denso-dependencia. Esta “teoría de la regulación de las poblaciones” implica que las poblaciones animales se mantienen en estados de equilibrio y fluctúan sobre una media con varianza limitada y tienen mecanismos de resiliencia que operan ante cualquier factor de perturbación. Por el contrario, la segunda teoría parte de que las poblaciones no mantienen ningún tipo de equilibrio sino que varían dependiendo de las condiciones ambientales; no tienen por lo tanto ningún mecanismo de resiliencia y como consecuencia, sus niveles de variación son mayores cuanto mayor es la escala temporal (lo que en ecología se llama “paseos temporales al azar).

Durante más de dos décadas Javier Lobón Cerviá ha monitorizado dos poblaciones de truchas (Salmo trutta) en el norte de España y en Dinamarca con el fin de determinar los niveles de variación de estas poblaciones y de poder elucidar los mecanismos que subyacen.

D. Javier Lobón Cerviá, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales, presentará para todo aquel que desee asistir los resultados más sorprendentes y explicará los mecanismos que tienen estas poblaciones para mantenerse en el tiempo, en condiciones naturales y sometidas a gestión piscícola.

El próximo día 9 de abril viernes a las 18:00 horas

Facultad de Ciencias Biológiacas de la Universidad Complutense de Madrid

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