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Por tercer año consecutivo A Mosca es colaborador del Open Internacional de pesca a mosca de Madrid

La Editorial Sekotia participará una vez más con la entrega de dos magníficos libros a cada uno de los participantes del Open de Madrid como regalo.

Foto cedida por A Mosca, cuyo autor es Jesus Prieto “Chuchi”

Los libros serán los siguientes: La danza de los salmones, de Mercedes Salischas y El Idus de Marzo. 1ª travesía española a la Antartida, de Fernando Rodríguez. El primero de los títulos, como saben todos los seguidores de este blog, pertenece a la colección de A  Mosca en Narrativa de Pesca y es una magnífica fábula sobre el destino al que todos nos debemos cuyos personajes son salmones. En la magnífica introdución de este libro, escrita por José Antonio Suárez, se explica con detalle el camino propio del desarrollo reproductivo de los salmones.

Por otro lado, El Idus de Marzo. 1ª travesía española a la Antartida cuenta con detalle desde el cuaderno de bitácora del autor todos los pormenores del viaje que hicieron en un pequeño velero un grupo de hombres audaces y dispuestos a conquistar ese continente helado. Fernando Rodríguez, biólogo, no deja de aportar multitud de detalles de la población animal por tierra, mar y aire que se encontraron a lo largo de la travesía.

En definitiva dos estupendos libros que a harán las delicias de los competidoresen esta 3ª edición del Open de Madrid

José Antonio Suárez García, sobre montes y salmones, lo que quieras

José Antonio Suárez García es Vicepresidente de la Sociedad de Pescadores Mestas del Narcea en Asturias y Profesor Titular de Cartografía de la Universidad de Oviedo. También es topógrafo, geógrafo y fotógrafo, pero fundamentalmente se considera un pescador que encuentra en esta actividad la excusa para entender y fundirse con la naturaleza.

Escudo de Las mestas del Narcea. Sociedad de pescadores

La pesca es una actividad que se practica en libertad y en ámbitos de libertad. No hay pesca sin peces ni peces sin río. Los ríos son el escenario del arte de la pesca.

Con estas declaraciones de intenciones, José Antonio Suárez se ha hecho una voz con autoridad en el mundo del salmón, su vida, su ciclo y su lucha por la recuperación de una animal exclusivo y que desgraciadamente no se le trata como el estadio que se le querido dar: el Rey del río.

Así, con esta convicción arraigada en un hombre cuya palabra ha hecho su fuerza en la razón, escribe el prólogo de la fábula LA DANZA DE LOS SALMONES, de Mercedes Salisarchs. No tardó en hacerse cargo de este trabajo que realizó gustosamente y que es este documento el que da ese enfoque “técnico” a esa gran narración que es esta breve e inmensa obra que es La danza de los salmones.

Lo cierto es que el prólogo tiene a autoridad del conocimiento experimentado, y el toque magnífico de un maestro, porque el tono es pedagógico y reúne las características de inapelables de un texto sabio: engancha y es verdad.

José A. Suárez fue cofundador de la Asociación de las Mestas del Narcea, posiblemente la asociación de pescadores que más a hecho y aportado al cuidado y prevención de su casi posible desaparición del salmón atlántico de nuestras costas cántabras. Esperemos que no lo permitan, y que estos guardianes de todos, no desfallezcan en su lucha asociativa y particular.

Descripción y ciclo NATURAL del salmón atlántico

Por interés y conocimiento del salmónido rey y por su calidad pedagógica, esta introducción que realiza José Antonio Suárez García en la fábula LA DANZA DE  LOS SALMONES, de Mercedes Salisarchs, creemos que hacemos mucho bien aportándolo al Blog como un artículo de fondo. Las fotos también son propiedad del autor del escrito y son las que aparecen a lo largo del relato del libro. De igual forma se presentan al lector como un documento inédito que invitamos a que nadie se lo pierda.

Macho con librea nupcialSi quieres leer un capítulo de este magnífica relato pincha en este ENLACE

El salmón atlántico (Salmo salar) pertenece a la familia de los salmónidos y es el pez de mayor tamaño que puede encontrarse en los ríos cantábricos. También es la pieza más codiciada por el pescador deportivo y, hasta la generalización de su piscicultura a finales de los 90, por el profesional.

Los adultos que remontan hoy los ríos asturianos tienen un peso medio próximo a los 5 kg., oscilando entre 1,3 kg. los más pequeños y 22 kg., el más grande del que tenemos constancia documental.

A lo largo de un complejo ciclo vital, el salmón pasa por diferentes fases en las que experimenta notables cambios morfológicos. De vientre blanco-anacarado, con flancos plateados y el dorso de un color azul-magenta metalizado, apenas existe diferencia entre machos y hembras cuando penetran en el río. El cuerpo, esbelto y comprimido lateralmente, remata en un acusado estrechamiento, denominado muñeca, al acercarse al pedúnculo caudal y está cubierto de manchas oscuras —en forma de aspa— que se van haciendo más escasas en torno a la cabeza, bajo la línea lateral y llegan a desaparecer en la mitad inferior del pez. Entre la aleta dorsal y la caudal se encuentra una pequeña aleta adiposa, sin utilidad motora aparente, que, mediante ablación, es utilizada en bioestadística para el seguimiento y control de la repoblación asistida o artificial.

A medida que se acercan al momento de la reproducción, el dimorfismo comienza a hacerse cada vez más patente. El color plateado de los flancos se torna cobrizo en las hembras mientras que en los machos se vuelve amarillento con pintas rojas dando lugar a una característica librea nupcial; también y sólo en los machos o bicales, la mandíbula inferior se desarrolla y se curva hacia arriba para formar una especie de gancho o beifo [foto página portadilla interior] que, en ocasiones y en grandes ejemplares, llega a taladrar el paladar superior.

El salmón es una especie anádroma, es decir, que nace en el río y desarrolla la mayor parte de su ciclo vital en la mar regresando después a las aguas continentales para la freza. El retorno o entrada se produce dilatadamente, por fases, mediante individos de pesos y edades distintas que penetran entre los meses de febrero a octubre. El desove, por el contrario, suele tener lugar en un corto período de tiempo: de principios de diciembre a principios de enero. El número de huevas que las hembras depositan depende de su tamaño y oscila entre los 1.000 huevos/kg en los añales (salmones de 2 ó 3 kg. de biomasa) a los 2.300 huevos/kg. de las grandes hembras de invierno (salmones de más de 7 kg. de peso).

Los huevos, previamente embrionados, eclosionan entre febrero y marzo, dependiendo de la temperatura de las aguas en las que se hallan depositados y de su fecha de fecundación. Para la eclosión es necesario acumular una temperatura de entre 400 y 450 grados-día, es decir, si la temperatura se mantiene constante en 5° C, se requieren para la eclosión 80 días y si la temperatura es en cambio de 10° C (como sucede en el Centro Ictiogénico de Las Mestas, sito en Quintana – Pravia) este período se reduce a un máximo de 45 días.

Alevin entre las piedrasTras el nacimiento, las larvas permanecen ocultas y escasamente activas en la gravera alimentándose del saco vitelino al que continúan adheridas. Se denominan entonces alevines vesiculados (yolk sack alevin). Pasadas cuatro semanas [foto lateral], los alevines han reabsorvido ese saco vitelino y se dispersan por el río, ocupando áreas de profundidad somera y corriente moderada donde comienzan a alimentarse de larvas de insectos. Los ingleses lo llaman en este momento The Fry que significa pececillo o alevín con verdadera forma de pez.

La necesidad de alimentación induce a estos alevines a un comportamiento territorial, defendiendo respecto a sus congéneres y a sus parientes, las truchas, las mejores posturas (es decir los lugares de alimentación y las oquedades del lecho en que se ocultan). Las altas temperaturas de los ríos asturianos (5 a 25º C) permiten un rápido desarrollo de los alevines, que a finales de su primer verano de vida alcanzan de 8 a 10 cm. de longitud furcal adquiriendo características morfológicas similares a las de la trucha común.

Alevines o "parr"Estos individuos jóvenes, llamados coloquialmente pintos (parr, en inglés) [foto lateral], lucen manchas circulares —o pintas— de colores negro a rojizo en ambos costados. Las diferencias más relevantes con respecto a la trucha común (Salmo trutta fario) son: el cuerpo más esbelto, la muñeca más estrecha y la escotadura más pronunciada en la aleta caudal. Además, la boca es más corta que la de la trucha y en algunas de sus aletas así como en las pintas rojas laterales carecen del llamativo reborde blanco de estas últimas.

Debido a la abundancia de nutrientes y a la temperatura del agua antes citada, los jóvenes pintos permanecen en los ríos asturianos menos tiempo que en el resto de los ríos del atlántico norte; normalmente de uno a dos años en los que sufren preferentemente el impacto de la actividad humana y también la predación de nutrias, aves pescadoras, grandes truchas e incluso de sus propios congéneres que reducen de forma importante su población. Llegada su primera o segunda primavera, cuando alcanzan una longitud de entre 12 y 15 cm. se producen profundos cambios morfológicos y fisiológicos que tienen por objeto adecuar el metabolismo del pez a las condiciones de vida en aguas salobres. Dicho proceso metamórfico se denomina esguinado y se manifiesta en una coloración llamativamente plateada que permite tanto la adaptación de la piel a la salinidad marina como una “nueva y necesaria mímesis ambiental”. Cada primavera esguina una parte de los salmones nacidos la primavera anterior y todos los que ya tienen dos primaveras, pero la proporción varía de acuerdo a las características de cada río y a las condiciones climáticas del momento.

Frente al comportamiento individualista del pinto, los esguines vuelven a manifestar actitudes gregarias que culminan en la formación de grandes cardúmenes o bandos, que se acercan progresivamente al mar impulsados por las crecidas primaverales. Antes de adentrarse definitivamente en el océano, suelen pasar un breve periodo de adaptación en áreas mareales y en la desembocadura sufriendo la predación de lubinas y aves marinas —como el cormorán— que adaptan su reloj biológico a esta coyuntura.

El ciclo de vida marina transcurre en aguas frías y ricas en nutrientes, actualmente muy alejadas de los ríos de origen. Los salmones procedentes de los ríos del litoral atlántico se concentran al sur de Groenlandia, en la Islas Faroes, en las inmediaciones de la Península del Labrador y frente a las costas de Noruega, principalmente. En estos lugares, las llamadas áreas de pasto, se mueven en pequeños bancos por aguas superficiales alimentándose de peces y crustáceos de escasa talla. Focas y orcas son entonces sus principales predadores.

El ciclo de vida marina es variable: uno, dos o tres años; raramente cuatro . Transcurrido este período los salmones regresan para la reproducción a su “lugar” de origen. Los mecanismos de guía y reconocimiento del arroyo natal, de la cuenca fluvial, o —principalmente— de un ámbito geomorfológico, son aún desconocidos, especulándose con la influencia de corrientes marinas, geomagnetismo, variaciones de salinidad, percepción organoléptica de las características bioquímicas de las aguas e incluso detección de hormonas secretadas por los juveniles que permanecen en el río. En Asturias, las más recientes investigaciones en materia genética han permitido caracterizar dos poblaciones diferenciada, una al este y otra al oeste, respectivamente, del Cabo de Peñas.

Salmon añal

A su llegada a la costa, los salmones suelen permanecer en las proximidades de la desembocadura de su río de origen, en las llamadas aguas de transición, adaptándose de nuevo a una agua dulce que fluye superficialmente sobre la salobre, más densa, y esperando una marea o una crecida que les facilite el remonte. Las primeras entradas son más bien escasas y se detectan a finales del invierno, de febrero a marzo. Suele tratarse de ejemplares de gran tamaño, más de 8 kg, que han pasado hasta tres y cuatro años en el mar y se denominan salmones vernales. Posteriormente las tallas y edades se van reduciendo progresivamente, al tiempo que aumenta el número de ejemplares. En torno a los meses de abril y mayo penetran los salmones mayucos, de entre 4 y 8 kg de peso y con sólo dos inviernos de vida marina. A lo largo del verano entran los salmones añales, de apenas 2 kg de peso y esguinados en la primavera anterior, por lo que han pasado un solo invierno en las aguas oceánicas. Por último, con las primeras crecidas otoñales y finalizado ya el periodo de pesca deportiva, suele detectarse la entrada de algunos ejemplares de gran tamaño y al menos dos inviernos de vida marina, que se dirigen directamente a las áreas de freza.

Salmon remontando el río Y es que la persecución de la que el salmón viene siendo objeto por parte del hombre, desde tiempo inmemorial, ha afectado principalmente a los salmones grandes y medianos cuya permanencia en el río hasta la época de freza se hace cada vez más difícil.

En su remontada a las cabeceras de los cursos fluviales los salmones no se alimentan, sobreviviendo a expensas de las grasas de reserva acumuladas durante su ciclo marino. Si se considera que el celo acontece en los meses de diciembre y enero, puede encontrarse una explicación lógica para la diferente distribución de talla de los salmones que entran en cada época del año. Los vernales o ejemplares que remontan los ríos en los últimos meses del invierno, deben ser capaces de aguantar casi un año de vida fluvial sin apenas alimento, por lo que son ejemplares de mayor talla y consecuentemente de una mayor reserva energética. Los añales, sin embargo, deben sobrevivir sólo algunos meses y pueden por ello ser de menor talla.

Macho y hembra emparejadosPreparando las "cunas" de la puestaSalmon desovando

A medida que se acerca el momento de la reproducción, los salmones comienzan a emparejarse [foto izquierda] y se vuelven enormemente territoriales. Se produce entonces en los frezaderos (zonas de río aptas para el desove) una especie de danza en la que machos y hembras se conocen y reconocen mutuamente tratando además de acotar un fregón, un espacio de dos o tres metros cuadrados donde poder desovar. Llegado el momento, la hembra excava, con potentes golpes de aleta caudal [foto central], una cama en las gravas del lecho fluvial. Posteriormente, deposita en dicha cama los huevos, que son fecundados casi de inmediato por el macho que se coloca para ello al lado de la hembra [foto derecha]. En ese momento las aletas se estiran, las mandíbulas se abren y los cuerpos palpitan estremecidos, vertiendo a las gravas originarias toda la simiente. Es una cópula impaciente que se realiza tras muchos meses de paciente espera; el éxtasis final, la creación de vida latente o embrionación…

Tras la fecundación la hembra procede a enterrar de nuevo la puesta en el fregón. En muchas ocasiones, se observa la participación de otros ejemplares machos más pequeños e incluso de juveniles precoces que aún no han esguinado, los llamados virones que contribuyen a fecundar la parte de la puesta no cubierta previamente y a suplir las deficiencias de algunos machos estériles o moderadamente fértiles.

Macho moribundo tras el desove
Macho moribundo tras el desove

Todo el proceso descrito: retorno, remonte del río y reproducción resulta agotador para unos animales incapaces de alimentarse en el medio fluvial. Por ello, los salmones que ya han frezado, los denominados zancados (kelts) [foto superior], apenas sin reservas energéticas y cubiertos de heridas son muy propensos a enfermedades fúngicas y mueren en un alto porcentaje de los casos. Habitualmente se dejan bajar río abajo para ocupar, preferentemente, las colas de los grandes pozos mientras su cuerpo experimenta una transformación, una especie de reesguinado que los convierta, otra vez, en salmones plateados. Finalizado este proceso, reagrupados de nuevo, las fuertes crecidas primaverales los ayudarán a volver al mar para emprender, juntos, un nuevo viaje de miles de kilómetros del que muy pocos retornarán para un segundo e incluso un tercer período reproductor, en casos excepcionales.

No importa morir, todos morimos; importa cómo morir, por qué morir…; importa el modo en que, mediante muerte, NATURALEZA (del latín natus, que significa nacer o renovarse) nos remita “siempre” a un nuevo nacimiento.

Final natural del ciclo de vida de un salmón

Narrativa en la pesca a mosca

La narrativa es por excelencia la manera de contar lo sucedido en prosa, de manera que el autor sea capaz de transmitir al lector sus mismas impresiones o vivencias. Es evidente que la novela no solo es narrativa, pues en muchas ocasiones narra aspectos figurados e inexistentes, sostenidos en un hilo o trama que es lo que fundamentalmente “engancha” al lector. Sin embargo la narrativa se asemeja a un cuadro realista, que pretende en definitiva plasmar la realidad de lo vivido, un paisaje o un hecho.

La colección de literatura de A Mosca trata de buscar esos aspectos, los narrativos, como son los libros de Delirios de un pescador I y Delirios de un pescador II, de Guy Roques, y la figurada, como La danza de los salmones, de Mercedes Salisachs. Ambas tendencias son necesarias y siempre tremendamente enriquecedoras para el lector.

Este vídeo es ilustrativo, y ofrezco a algún pescador con capacidad de escribir que se atreva a narrarlo:

Pero en esta misma colección daremos un nuevo salto, que si bien no es propiamente narrativo, si lo es explicativo y la fuerza narradora del autor influirá de manera clara en lograr el objetivo final del libro: los ensayos.

Será Guy Roques quien se estrene también en esta ocasión y lo hará con un texto sobre la competición en el mundo de la pesca a mosca: “Competiciones y Competidores. Una mirada nueva sobre las competiciones de la Pesca a Mosca”.

Guy sabe que este tema de la competición levanta pasiones, en un sentido y otro, y quiere tratarlo de manera que acorte distancias entre amantes y detractores. El libro se estructura sencillamente con una serie de exposiciones sobre las normativas de Francia y España; luego también aporta una serie de entrevistas a competidores campeones nacionales y mundialistas; por último una serie de testimoniales a favor y en contra que lo ha titulado “Opiniones a la limón”. El libro está sorteado de poesías del autor, ilustraciones de un amigo personal y fotos alisivas al tema y a los entrevistados.

Pensamos que se trata de una puesta en escena de la pesca, para unos deporte, para otros recreo, pero siempre desde el respeto de cualquiera hacia todos.

La danza de los salmones, salmones con comportamientos humanos

“La danza de los salmones” es una fábula extraordinaria escrita por Mercedes Salisahs en 1985. Una historia que narra la lucha por aceptar o no el destino. Una historia que habla de preparación personal, de amor, de lucha entre voluntades.

En este caso Mercedes Salisach bordó un trabajo literario que pocos han podido dejar de alabar. Salisach se sabe de letra amable, siempre con un toque de ternura, porque sin duda es su calidad personal la que vuelca en sus escritos. La novela está ala altura de su autora, mujer que puede considerarse la mejor narradora de historias más importante de nuestros tiempos, y su elenco de premios y galardones lo avalan. Recientemente, en 2009 ha sido premiada con el galardón “Premio Alfonso X el Sabio de Novela Histórica”, gracias a su último éxito literario “Good bay, España”

La danza de los salmones es una fábula de Mercedes Salisachs, que fue publicada por primera vez en el año 1985. Se trata de una historia llena de ternura y certezas donde la lucha por uno mismo y el destino es la verdadera fuente de inspiración de esta autora consagrada. Todo el arte y la inmensa capacidad narrativa, de una de nuestras mejores escritoras contemporáneas, se ponen de relieve con esta fábula. Los personajes son peces, salmones para ser más exactos, animales que nos aportan una preciosa historia con una moraleja válida para todas las personas y apta para todos los públicos.

“La danza de los salmones” es, según la propia autora, una “fábula novelada” cuyos personajes son peces que, sin dejar de serlo, tienen reacciones y comportamientos humanos, son sensibles al amor, al orgullo, a los desengaños, tejiendo así con sus vidas una especie de apólogo en el que todos nos reconocemos. La historia es una historia que se repite generación tras generación: jóvenes deslumbrados por líderes adultos que tratan de cambiar el mundo, de salirse de su destino inapelable al que cada uno de nosotros estamos llamados. Siempre hay motivos aparentes que justificarán las actuaciones de unos y otros, pero en el fondo siempre triunfa finalmente el valor de enfrentarnos a nosotros mismos, casi siempre por amor, casi siempre por los demás.

La presentación del libro corre a cargo de José Antonio Suárez, cuyo prólogo es inequívocamente necesario para dar un enfoque importante de la vida de estos animales, que al lector no ducho en las costumbres reproductivas de los salmónidos, pueden hacerle entender mejor la historia en sí de “La danza de los salmones”.

José Antonio Suárez García es Fundador y Vicepresidente de la Sociedad de Pescadores las Mestas del Narcea, en Asturias, y Profesor Titular de Cartografía de la Universidad de Oviedo, y como él nos dice…

la pesca es una actividad que se practica en libertad y en ámbitos de libertad. No hay pesca sin peces ni peces sin río. Los ríos son el escenario del arte de la pesca. De esta manera, se unen los acontecimientos y los sentimientos, con los que contribuye Mercedes Salisachs y aporta al contenido del esta novela, a la libertad del individuo, al respeto por la naturaleza y al cuidado patrimonial de los salmones que tan bien conocen los aficionados a la pesca.

El libro aporta fotografías inéditas de la freza y vida común del salmón, su autor es también José Antonio Suárez. Se trata de imágenes verdaderamente bellas y tremendamente expresivas que llevan al lector pescador a vivir una realidad conocida, y al lector habitual a vivir con más sentido la historia de Patricio y Potámide, personajes protagonistas de la fábula.

Aunque la narración no es propiamente de pesca, pero sí de especies pescadas, creemos necesaria la presentación de la fábula en el entorno de la colección A Mosca, para su comprensión en la colección. El lector no pescador, conocerá tras de esta historia, el mundo apasionante que se vive en las orillas de los ríos y en el mar.

Te proponemos que te acerques al relato y que leas este capítulo que te regalamos [leer capítulo 7]… ¡te convencerás de que la elegancia existe! Y luego, después de leerlo, saca tus propias conclusiones, porque yo no me atrevo a decirte cómo han de ser tus sentimientos…

Mercedes Salisachs, una premio Planeta entre salmones

Esta barcelonesa nacida en 1916, ostenta la pletórica juventud de seguir escribiendo novela y apostando por la excelencia literaria, y aunque en 1973 ganó el Planeta con “La Gangrena”, no ha dejado de escribir con alegría y el sabor de la esperanza que dejan sus textos. Con La danza de los salmones” se ha convertido hasta el momento en la única mujer autora de la colección A Mosca.

Mercedes Salisach es una escritora abundantísima y prólifica en premios, entro de España y fuera de nuestras fronteras. Es una mujer de extrema sensibilidad que no se deja de llevar por sentimentalismos en sus novelas, aún tocando en casi todas los aspectos más sensibles de las personas, tales como el amor, la esperanza y los dolores del alma. Mercedes no se amilana con los años, y este año pasado 2009 ha publicado su último título “Good bye, España” una novela de corte histórico basada en Victoria Eugenia de de Battemberg, esposa de Alfonso XIII.

La casualidad de que “La danza de los salmones” estuviese libre de derechos, pudo que Seotia llegara a una cuerdo con la autora para publicarla dentro de la colección A Mosca. Pero con un condición, que antes de ser publicada tenía que ver una prueba preliminar a la edición final del libro para dar el visto bueno a cómo quedaría encajada esa fábula mimada por ella en una colección de pesca. La aceptación fue inmediata. La exigencia de la autora quedó satisfecha al ver cómo había sido tratada la maquetación por parte de la editorial.

Mercedes Salischas, mujer que está devuelta en la vida -¡qué menos a sus años!- , no se deja llevar nunca por vanidosas leyendas imaginarias que el éxito que la ha seguido toda su vida, podría provocarla en su imaginación. Es cercana, comprensiva y comprensible, y habla de las personas con entrañable respeto.